Autor: Patrick Rothfuss
Género: Fantasía
Serie: Primer libro de la Crónica del asesino de reyes
Publicado en: 2007
Título original: The Name of the Wind
Sinopsis: He robado princesas a reyes agónicos. Incendié la ciudad de Trebon. He pasado la noche con Felurian y he despertado vivo y cuerdo. Me expulsaron de la Universidad a una edad a la que a la mayoría todavía no los dejan entrar. He recorrido de noche caminos de los que otros no se atreven a hablar ni siquiera de día. He hablado con dioses, he amado a mujeres y escrito canciones que hacen llorar a los bardos.
"Me llamo Kvothe. Quizás hayas oído hablar de mi."

Opinión:
Nos encontramos en Roca Guía, una taberna de un pueblo perdido en mitad de la nada, lejos de las rutas comerciales y los caminos importantes, caminos que, dicho sea de paso, son cada vez más inseguros. Detrás de la barra, atendiendo a los parroquianos, se encuentra Kote. Nadie en el pueblo sabe nada de él, pero tampoco parece interesarles, para ellos Kote solo es alguien que llegó al pueblo no hace mucho más de un año y que compró la taberna; no parece un mal tipo pero nunca llegará a ser uno de ellos, siempre será un forastero.
Todo habría seguido así si no es porque a Devan Lochees, alias "Cronista", le asaltan unos bandidos cerca del pueblo de Kote y acaba entrando en Roca Guía.
"Cronista" descubre que detrás de ese tabernero anodino se esconde el legendario Kvothe (pronúnciese cuouz), un personaje legendario, héroe para algunos y villano para muchos, mitad bribón, mitad asesino y mago poderoso. Todos lo dan por muerto pero se esconde del mundo, y de la muerte, en una destartalada taberna de un pueblo perdido.
Devan le insta a que le cuente su verdadera historia y Kvothe, finalmente y a regañadientes, accede con la condición de que se la deje contar a su modo, y para ello necesitará tres días, ni uno más ni uno menos.
Esta es la historia de la "Crónica del asesino de reyes" y "El nombre del viento" es el relato del primero de los tres días.


Antes de escribir una reseña suelo hacer una búsqueda por internet, más que nada para conocer la opinión de más gente sobre el libro en cuestión. Lo habitual es encontrar opiniones buenas, cosa que es lógica ya que casi nadie escribe sobre algo que no le ha gustado, pero este libro es una excepción ya que todas (y con todas quiero decir exactamente eso, todas y cada una) las reseñas que he leído lo califican de obra maestra, al mismo nivel que J. R. R. Tolkien y George Martin, si no por encima de ellos (esto no es una forma de hablar, doy mi palabra de que en una reseña decían eso).

Igual soy un bicho raro, pero discrepo de tanta crítica elogiosa. El libro no está mal, pero de ahí a considerarlo una obra maestra hay un mundo.

Es cierto que se trata de una historia entretenida y que te atrapa fácilmente, pero se nota en exceso que estamos ante la opera prima del autor. El ritmo es irregular, alternando momentos trepidantes con pasajes innecesariamente lentos y tediosos (al menos lo interesante de la trama hace que se sobrelleven mejor estos ratos de sopor).
Los personajes están bien retratados, pero no dejan de ser los estereotipos de siempre, más propios de una novela juvenil que de una obra maestra. Tenemos al chico y a los amigos del chico, que le acompañan pero sin robarle protagonismo en la historia. Está el enemigo del protagonista y su pandilla de secuaces. También nos encontramos con los profesores que van guiando a nuestro héroe por el camino correcto y le ayudan a descubrir su potencial (a ratos me parecía que estaba leyendo una versión de Harry Potter pero sin el toque infantil de la obra de J. K. Rowling). Y, como no, tenemos a la chica misteriosa de la que nuestro protagonista está tremendamente enamorado (aunque le cueste reconocerlo).

Pero tampoco os llevéis a engaño, aunque le esté dando algo de caña se trata de un buen libro, entretenido y a ratos absorbente. Los personajes son perfectamente creíbles y la historia está bastante bien llevada. De hecho, me he leído el segundo volumen de la saga y estoy deseando que se publique el tercero -solo por saber quiénes son realmente los Chandrian (a mi gusto el mejor elemento de todo el libro) valdrá la pena comprarlo-. No obstante, me ha dejado un sabor agridulce, se trata de un libro que está bien pero del que me esperaba más y al que se puede pedir más.

Valoración: Cuatro estrellas, tres por el buen rato que me ha hecho pasar y una más por ser el primer libro del autor.

Más libros de la serie:
Autor: Luis Herrero
Género: Thriller
Publicado en: 2011
Sinopsis: Una llamada telefónica inesperada cambiará su vida para siempre: «Van a matar a tu hijo. Escóndelo donde no lo encuentren. Apenas te queda tiempo».
A partir de ese momento, una cadena de asesinatos marcará el signo de la persecución. Tras la pista del asesino, una pareja de adolescentes, lectores compulsivos de novela negra, acabará enredada, a la vez, en la investigación de los crímenes y en la búsqueda de su propia identidad.
Un rastreador de estirpes y un escritor famoso, que se encuentran frente al mar en un hotel a pie de playa, ayudarán a los jóvenes a enfrentarse a las consecuencias de su terrible descubrimiento.
Porque los crímenes conectan con una red de robos de recién nacidos en los hospitales y con un pasado lleno de secretos guardados en la caja fuerte de un banco de Suiza. Sólo una persona tiene derecho a reclamar la llave.

Opinión:
Me cuesta ser objetivo con este libro porque este es uno de los pocos que he encontrado que están ambientados en mi tierra (ya me llevé un pequeño chasco con su primera novela, "El tercer disparo", pero en esta su segunda obra de ficción no solo se ha resarcido sino que hasta se ha pasado". Pero Luis Herrero, castellonense de nacimiento, emplea numerosos elementos propios de estas tierras, aunque para cualquier lector foráneo le sean desconocidos e incluso le puedan parecer irrelevantes, como el cambio en la dirección del giro de la Plaza María Agustina, que se mantenía en el sentido de las agujas del reloj desde antes de que existiesen los coches (he de reconocer que aun me cuesta girar en esa plaza y más de una vez me ha tocado dar un frenazo, como le sucede al taxista de la novela), o las referencias a la plaza que lleva el nombre de su hermano -Fernando Herrero-Tejedor Algar- y a la tumba de su padre en el cementerio viejo de Castellón.
Para los que leáis esto y no seáis de Castellón, he de deciros que el hotel Voramar existe y es tal y como lo describe, igual que el salón de baile del Casino Antiguo y la mayoría de las referencias a los callejeros de Benicassim y Castellón (con alguna que otra salvedad que se perdona pues la acción transcurre en 2028 y en esos años puede que se cambie la dirección de la calle Rafalafena y se pueda acceder a la misma desde la Plaza Maria Agustina). También he de decir que el epitafio que lee el protagonista en el cementerio no es invención del autor, existe realmente (y encierra una gran verdad):
Piensa, mortal, quien quiera que tú seas,
que yo he sido quien tú eres.
No hay edad prefijada.
Quizás hoy tú seas quien yo soy;
aquí yace quien te espera.
Un ultimo apunte para los no castellonenses, Ximet (diminutivo de Joaquín) es una mezcla de dos de los personajes más célebres de la crónica negra de estas tierras, Joaquín Ferrandiz y "el Pechina".

Pero dejemos por fin de lado la referencias a la patria chica del autor, que he de reconocer que resultan algo excesivas (y no es solo opinión mía, como ejemplo valga este blog) y centrémonos en el libro, que es a lo que hemos venido.

Estamos ante un thriller que combina bastante bien las dosis de intriga con las escenas de acción y las pinceladas de novela negra. Si a esto unimos el estilo "facilón" del autor, tenemos todos los ingredientes para encontrarnos con un libro entretenido y de lectura amena, que engancha desde el mensaje telefónico que recibe Berenice nada más comenzar la historia hasta el desenlace final de la trama.
Bien es cierto que no se puede considerar como "un gran libro" pero creo que tampoco es lo que pretende Luis Herrero, quien busca únicamente hacernos pasar un buen rato leyendo su obra y es algo que, sin ninguna duda, consigue.

Valoración: tres estrellas bien ganadas, te hace pasar unas horas entretenido, lo que para mi debería ser la finalidad de cualquier libro.