Autor: Stephen King
Género: Policíaco
Publicado en: 2005
Título original: The Colorado Kid
Sinopsis: En una isla de las costas de Maine, un hombre es encontrado muerto. No hay identificación de su cuerpo. Solo el esforzado trabajo de un par de periodistas locales y de un graduado en medicina forense logra descubrir algunas pistas para, después de un año, saber quién es el muerto. Pero es aquí donde comienza el misterio. Porque cuanto más descubren del hombre y de la extrañas circunstancias de su muerte, menos comprenden. ¿Se trata de un crimen imposible? ¿O algo aún más extraño…?

Opinión:
El Weekly Islander es un pequeño periódico de la pequeña isla de Moose-Lookit, situada frente a las costas de Maine. Todo el personal del Weekly Islander se reduce a Vince Teague, un veterano periodista de más de sesenta años, y a Dave Bowie, con edad más que suficiente para ser el padre de Vince. Durante los últimos tres meses han tenido compañía, Stephannie McCann, una becaria de Ohio que está haciendo con ellos las prácticas de la carrera de periodismo.

Por circunstancias de la vida, una tarde acaban los tres hablando sobre misterios y crímenes sin resolver de la localidad. Es entonces cuando los dos veteranos periodistas deciden contarle a Steffie la historia de Colorado Kid.

Veinticinco años atrás, dos adolescentes de la localidad encontraron un cadáver en la playa. No llevaba documentación encima y nadie en toda la isla sabía quién era; en su garganta encontraron un trozo de filete de ternera masticado que le obstruía las vías respiratorias. Tras la autopsia, el forense dictaminó que había muerto por una embolia provocada por el atragantamiento o por un atragantamiento producido por la embolia, el orden en que habían sucedido las dos cosas no estaba claro; lo que si estaba claro es que la muerte se debió a causas naturales.

Entonces ¿dónde reside el misterio?. Los dos periodistas le explican a Steffie que el verdadero misterio no era la causa de la muerte sino quién era el muerto y qué hacía allí.
La respuesta a la primera pregunta llegó año y medio después; eso dejaba un único misterio por resolver ¿cuál era el motivo que había llevado a Colorado Kid a la playa donde encontró la muerte?.

Hay una cosa que no debemos olvidar, es una obra de Stephen King, y aunque no se encuadre dentro del género de terror, sus novelas siempre tienen un toque argumental diferente y este libro no es una excepción.
Lo habitual en un libro de misterio es que te planteen el misterio al principio del libro y se dediquen el resto de las páginas a resolverlo. En este caso no; en «Colorado Kid» Stephen King nos dice que nos va a contar un misterio y lo que hace es contarnos algo perfectamente explicable -un hombre muere atragantado en una playa, comiéndose un bocadillo mientras mira la puesta de sol- y únicamente cuando vamos hurgando en la historia somos capaces de comprender el verdadero misterio.

En poco más de cien páginas, Stephen King realiza un estudio bastante profundo sobre la naturaleza del misterio, concluyendo que el verdadero origen de muchos misterios reside en la necesidad que el ser humano tiene de encontrar una explicación lógica a todo los que le acaece, no pudiendo asumir que en ocasiones hay hechos que no podemos explicar simplemente porque no disponemos de los datos necesarios ni de la posibilidad de descubrirlos. Cuando eso nos sucede nuestra mente determina que estamos ante un misterio.

Valoración: Cuatro estrellas.

Más libros del autor:
Autor: Stephen King
Género: Ciencia ficción
Publicado en: 2011
Título original: 22/11/63
Sinopsis: El 22 de noviembre de 1963 tres disparos resonaron en Dallas. Murió el presidente Kennedy, y el mundo cambió. ¿Qué harías tú si pudieras impedirlo?.
Todo empieza con Jake Epping, profesor de inglés en el instituto de Lisbon Falls, Maine, que se gana un sueldo extra con clases nocturnas para adultos. Un día les pide a sus estudiantes que escriban sobre un acontecimiento que les haya cambiado la vida, y una de estas redacciones le impactará profundamente: la historia cruenta de una noche de hace cincuenta años cuando el padre de Harry Dunning volvió a casa para matar a su madre, hermano y hermana con un martillo. Al leer esta redacción algo cambia en Jake; su vida, igual que aquel día en Dallas de 1963, cambia por completo en tan solo un instante. Poco después su amigo Al, propietario de un diner en su barrio, le descubre un secreto: en el almacén hay una puerta que conduce al pasado, a un día en particular del año 1958. Y Al le pide a Jake que le ayude con una misión que le obsesiona: impedir el asesinato de Kennedy. Y así comienza la nueva vida de Jake como George Amberson, en un mundo muy diferente.

Opinión:
He de admitir que mi devoción por King viene de lejos. Recuerdo una época de mi vida (vaya, eso suena un tanto decadente, ¿no te parece?), siendo un adolescente, en la que una alcantarilla por la noche era una siniestra invitación a visitar rincones de mi mente habitados por un miedo irracional y la sola imagen de un payaso con su redonda nariz y sus zapatones resultaba aterradora. Los barrens parecían existir de verdad, detrás de mi casa, y era mejor no visitarlos.

No lo he leído todo de King, pero casi. Salvo contadas excepciones (es humano, este don Stephen, muy humano), soy de la opinión de que sus obras son buenas o muy buenas, y varias de ellas excelentes, brillantes, únicas. ¿A quién se le ocurriría una saga como La Torre Oscura? Sólo a King, para deleite de seguidores y disgusto de detractores.

Esta 22/11/63 es redonda. Es completa. Entretenida. Mucho. De las buenas de King, y eso es decir muy buena.
Reconozco que la empecé con ciertas dudas. Parecía saber demasiado de la historia antes de empezarla. Oh, otro viaje en el tiempo. Oh, Kennedy. Vaya, esta ya me la sé. Falso. El señor Stephen me la ha vuelto a pegar. Y eso me encanta. No te dejes engañar, querido lector, 22/11/63 no trata de un viaje en el tiempo para intentar evitar el asesinato de Kennedy. Bueno, sí. Pero no. Es cierto, hay un viaje en el tiempo, tema trillado, escrito y reescrito, cinematografiado, seriado… pero cuando King lo consigue –y en esta lo consigue, te lo aseguro- todo cambia. Llega incluso a convertir el Tiempo en un personaje con vida y criterio propio.

Hay historias dentro de la historia, hay una relación personal especial e intensa, hay amor, hay traición y egoísmo, guiños a otros relatos, hay nostalgia del pasado. Hay muchas cosas. Terminaré diciendo que el señor King, don Stephen, arranca un poco frío tal vez, pero consigue meterte en calor bien pronto. Añadiré que va un paso por delante en todo momento, que hace que no quieras dejar de leer y que te sorprende. Mucho.

by melanogaster

Valoración: Cuatro estrellas.

Más libros del autor:

Autor: Anónimo
Género: Thriller paranormal
Serie: Primer libro de la serie Kid Bourbon
Publicado en: 2006
Título original: The Book with No Name
Sinopsis: Querido lector,
Durante siglos una librería perdida en el mundo ha escondido un secreto. En sus estantes hay un misterioso libro sin nombre ni autor. Quien lo lee… acaba muerto. ¡Sólo las almas puras pueden ver las páginas de este libro! Ahora es tu turno. Cada página que pases, cada capítulo que leas, te acercará al final.
Vendrá la oscuridad, y con ella grandes males. Pero tranquilo, no estás solo. La amnésica y sexy Jessica, el boxeador Rodeo Rex, el criminal Santino, dos monjes karatekas, un asesino vestido de Elvis Presley, dos policías despistados y muchos delincuentes te acompañarán por las violentas calles de Santa Mondega. Pronto, un eclipse solar sumirá a la ciudad en la oscuridad más absoluta… Dicen que Kid Bourbon ha vuelto y que busca una misteriosa piedra. ¡Prepárate para el baño de sangre!

Opinión:
No voy a perder mucho tiempo con este libro, ya he perdido bastante leyéndolo como para malgastarlo más escribiendo sobre él.

El libro es malo, probablemente de lo peor que he leído en mis más de treinta años como lector.

Imagina una película de Robert Rodríguez, a ser posible de esas en las que solo hay tiros y sangre; si te imaginas «Abierto hasta el amanecer» mucho mejor así ya tenemos a los vampiros incorporados, pero también sirven «El mariachi» o «Machete». Piensa ahora en cómo debe ser el guión de cualquiera de esas películas.
A ese guión debes quitarle cualquier diálogo ingenioso y cualquier rasgo de profundidad en cualquiera de los personajes. Añade, además de los vampiros de turno, algún hombre lobo, un Señor Oscuro, un agente Mulder en negro y una joya con poderes mágicos. Ponle mil guiños a películas de los ochenta en adelante, guiños que explicarás uno a uno por si alguien no los ha pillado. Ambiéntala en un pueblo cuya ubicación no aparezca en los mapas y en el que cada cinco años hay un eclipse de sol.
Una vez lo tengas, dáselo a tu sobrino de quince años, o al hijo adolescente de tu vecino del cuarto, y pídele que lo reescriba.
Cuando te lo haya devuelto toma el manuscrito y se lo das a Homer Simpson para que introduzca los cambios que crea oportunos.

Si al resultado le quitas cualquier idea que te hayas hecho al leer esta reseña de que el libro puede ser mínimamente interesante (si te ha pasado puedo asegurarte que no era mi intención) entonces tendrás en tus manos «El libro sin nombre».

Valoración: Si al final lo lees no digas que no te he avisado. Una estrella y gracias

Más libros de la serie:


Autor: Carlos Sisí
Género: Terror (Zombis)
Serie: Segundo libro de la serie «Los caminantes»
Publicado en: 2010
Sinopsis: El campamento de Carranque vive momentos dulces. Tras haber sobrevivido el ataque del Padre Isidro y sus enloquecedoras huestes de caminantes, los supervivientes se entregan a ensoñaciones y esperanzas de futuro propiciadas por los descubrimientos del doctor Rodríguez. Juan Aranda, su líder, decide utilizar su nueva condición para explorar la ciudad en busca de otras personas que continúen todavía con vida. Sin embargo, han pasado ya tres meses desde que se iniciara la pandemia zombi que asoló el planeta y sobrevivir es cada día más duro. Su periplo personal, no exento de vicisitudes, le aleja de Carranque, donde mientras tanto inciden nefastos designios que amenazan con convertirlo en una ciudad de muertos: una necrópolis.

Opinión:
«Necrosum», ese es el nombre del virus que ha desencadenado el apocalipsis. No se sabe muy bien cómo ha aparecido, tampoco se tiene claro cómo actúa, pero lo que sí se conoce muy bien son sus efectos. En unas pocas semanas el homo sapiens ha pasado a encabezar las listas de especies en peligro de extinción, y los escasos supervivientes se ven acosados por hordas de muertos vivientes.

Pero entre tanto caos y destrucción se abren pequeños resquicios a la esperanza, como es el caso de nuestros amigos del malagueño polideportivo de Carranque. Han conseguido, no sin esfuerzo, repeler todas las acometidas de los zombis, durante el último ataque lograron atrapar y encarcelar al Padre Isidro y eso les ha permitido lograr algo con lo que nunca hubiesen soñado, el doctor Rodríguez ha conseguido crear, a partir de la sangre del Padre Isidro, un suero que si se inyecta te convierte en indetectable para los zombis, solo falta comprobar los posibles efectos secundarios y para hacerlo se ha prestado voluntario Juan Aranda.

Todo parece ir bien, tan bien que recuerda a la calma que precede a la tempestad, o más bien a la calma que existe en el ojo del huracán, porque lo que amenaza a nuestros supervivientes no es una tormenta ni una tempestad, es un huracán y su origen nos recuerda que Plauto tenía razón y que más de 2.000 años después sigue siendo cierto su frase más famosa: «homo homini lupus».

En esta entrega de la serie de «Los caminantes» comprobaremos que no todo es tan idílico como el refugio de Carranque; descubriremos otras comunidades de supervivientes que nos recordarán que sigue existiendo la ley del más fuerte y nos encontraremos con personas que harán que el Padre Isidro parezca una hermanita de la caridad (al menos para él todo lo que hace obedece a una misión divina, equivocada pero misión al fin y al cabo, mientras que para otros la maldad se debe simplemente a una necesidad de diversión).

En este libro Carlos Sisí nos ofrece lo mismo que en su predecesor, acción, emoción y un ritmo que hace que nos digamos una y otra vez eso de «una página más y me voy a [pon aquí el verbo que quieras]».

Valoración: Al igual que el primer libro de la serie, tres estrellas.

Más libros de la serie:
Autor: William Landay
Género: Thriller
Publicado en: 2012
Título original: Defending Jacob
Sinopsis: Cuando descubren el cadáver de Ben Rifkin, de tan sólo catorce años, en medio del bosque con tres puñaladas en el pecho, la paradisíaca comunidad de Newton pierde la inocencia de golpe. El ayudante del fiscal del distrito, Andy Barber, se hace cargo de un caso que se convierte en prioritario. Sin embargo, cuando su hijo Jacob, compañero de clase de Ben, es acusado del crimen, Andy no sólo perderá su trabajo, sino que verá cómo el mundo que tanto esfuerzo le ha costado construir empieza a tambalearse. Apremiado por una creciente ansiedad y convencido de que su hijo ha sido injustamente acusado, buceará en Facebook, interrogará a los compañeros de clase del chico, se enfrentará a su esposa Laurie y al infierno de sus orígenes y hará lo imposible para hallar un culpable que permita devolverle la inocencia a Jacob y la paz a su vida.

Opinión:
«Defender a Jacob» está catalogado como thriller judicial, es decir, una historia protagonizada por abogados, jueces o ciudadanos que se enfrentan a procesos judiciales pero que además tiene las características de un thriller, un ritmo rápido y una gran dosis de suspense; los que hayáis leído algo de John Grisham sabéis a lo que me refiero y los que no lo hayáis hecho (ya tardáis en hacerlo) podéis pensar en algunas de las películas que han hecho de sus libros, como «La tapadera» o «El cliente».

Newton es una encantadora zona residencial donde nunca pasa nada y es justamente por eso por lo que la mayoría de sus vecinos son familias de clase media-alta que se han instalado allí buscando un «buen sitio para criar a los niños». A sus habitantes les gusta definirla como «Una comunidad de familias, una familia de comunidades».
Todo eso se derrumbará una fría mañana de abril cuando aparece el cadáver de Ben Rifkin, uno de los adolescentes de esa idílica comunidad.

Un poco más tarde lo que se derrumbará será la apacible existencia de la familia Barber, cuando el hijo mayor, Jacob, sea acusado del asesinato de su compañero de clase. Todos los habitantes de Newton están convencidos de su culpabilidad; la familia Barber ya no tiene amigos, ni siquiera conocidos, y allá donde vaya solo recibe señales de desprecio, cuando no de abierta hostilidad, de los que hasta hace poco eran sus encantadores vecinos.
Sin ayuda de nadie, los padres de Jacob no dudarán en enfrentarse a todo para defender a capa y espada la inocencia de su hijo.

Hasta este punto la historia no difiere mucho de las que nos podemos encontrar en la tele un domingo después de comer; un joven acusado injustamente de un crimen atroz, todas las pruebas parecen inculparle, pero sus padres deciden investigar por su cuenta con el fin de demostrar la verdad que no es otra que la inocencia de su hijo.

Pero «Defender a Jacob» no tiene nada de telefilm de domingo por la tarde. William Landay nos presenta una historia en la que, a lo mejor, las pruebas no están mal interpretadas y en la que la inocencia de Jacob no esté tan clara como al principio parece.
En este momento de la historia es cuando emerge la figura del padre de Jacob, Andy, y cuando se plantea un giro argumental verdaderamente interesante, todos los esfuerzos del señor Barber se centrarán no en demostrar la inocencia de su hijo -eso sería lo habitual en un libro del género- sino en conseguir como sea un veredicto de no culpabilidad para Jacob, y no porque quiera tanto a su hijo que no quiere que acabe en la cárcel aunque sea culpable, sino porque está tan convencido de que su hijo no ha podido cometer el asesinato que si las pruebas indican lo contrario es porque las pruebas se equivocan (en el sistema jurídico estadounidense existen tres veredictos: inocente cuando las pruebas demuestran que el acusado no ha cometido el delito del que se le acusa, culpable cuando las pruebas demuestran que el acusado ha cometido el delito del que se le acusa y no culpable cuando las pruebas no pueden demostrar que el acusado haya cometido el delito del que se le acusa; en la práctica se dan muy pocos veredictos de inocencia).

Para conseguirlo Andy empleará todos sus conocimientos sobre el funcionamiento de los tribunales, aspecto de la vida en la que no es precisamente manco ya que ha sido durante muchos años ayudante del fiscal del distrito y se conoce como la palma de su mano todos los claroscuros de la ley estadounidense.

«Defender a Jacob» comienza como un thriller judicial pero en realidad esconde una novela psicológica con toques de novela negra. Esta obra plantea varias de las preguntas que ningún padre quiere hacerse y mucho menos tener que contestar ¿hasta qué punto conocemos a nuestros hijos? y ¿cómo estamos seguros de que nuestros hijos son buenas personas?.

Todo eso el lo que nos cuenta William Landay mediante un estilo directo y sin florituras, mostrándonos con toda su crudeza los pensamientos de los verdaderos protagonistas de la novela, los padres de Jacob.
Mención a parte merecen los diálogos, duros a primera vista pero impregnados todos ellos de una honda tristeza; plagiando descaradamente algo que he leído en otra reseña, «Los diálogos son negros, si es que me explico. Son oscuros, profundos, tienen un poso amargo como el café rancio»

Si queréis saber el veredicto final y si éste se ajusta a lo que realmente sucedió solo tenéis que acercaros a vuestra librería preferida y conseguir este libro.


Valoración: Es uno de los mejores libros que he leído en lo que va de año. Cuatro estrellas.
Autor: Carlos Sisí
Género: Terror (Zombis)
Serie: Primer libro de la serie «Los caminantes»
Publicado en: 2009
Sinopsis: Nadie sabía cómo había empezado todo, exactamente. El mundo se había desestabilizado mucho antes de que ningún científico hubiese podido dar alguna explicación. Ningún programa de televisión aguantó el tiempo suficiente como para teorizar sobre el problema. Al principio podías verlo en la televisión. Hablaban sobre ello - muy poco al principio, pero luego cada vez más; en la televisión basura de la noche, en los programas nocturnos líderes de audiencia, hasta que ya no se hablaba de otra cosa y la noticia del año lo inundaba todo.

Opinión:
Últimamente me ha dado por leer libros de zombis; me gustan no solo por la presencia de los seres más peligrosos que existen en la literatura de terror (en la entrada correspondiente a Apocalipsis Z ya hablé de ello) sino porque además todo buen libro de zombis aborda el tema de la reacción humana ante situaciones límite.

Hoy empiezo con otra gran serie de libros sobre zombis patrios.

Carlos Sisí y Manel Loureiro son los dos principales exponentes del fenómeno zombi de nuestro país y eso hace que resulte muy difícil hablar de la serie «Los caminantes» sin hacer comparaciones (odiosas comparaciones) con la serie «Apocalipsis Z».

El primer libro de Carlos Sisí no se aparta de la ortodoxia del género. En «Los caminantes» nos vamos a encontrar con pequeños grupos de personas, también conocidos como «cazadores solitarios» (si queréis saber qué significa este término podéis pasaros por esta entrada) que casi milagrosamente han sobrevivido al apocalipsis y que deben hacer frente al principal dilema al que se enfrenta toda persona que vive rodeada de zombis: estoy viviendo en un refugio seguro pero se me está acabando la comida y cada vez debo arriesgarme más para conseguir suministros, ¿me quedo como estoy o busco a más gente? porque seguro que no soy el único que ha conseguido sobrevivir.

Nada nuevo bajo el sol, eso mismo nos lo podemos encontrar en cualquier libro sobre zombis; pero «Los caminantes» nos depara una sorpresa, en este libro hay un malo, una persona que vive entre los zombis sin que estos le hagan nada, un superviviente que tiene una misión «divina» y que no dudará en utilizar a sus nuevos amigos para conseguirla.

Toca ahora hablar del aspecto «artístico» de la obra. Ésta es la ópera prima de Carlos Sisí, pero no lo parece. Es un libro bastante cuidado, en el que se nota el trabajo del editor puliendo detalles, con lo que no abundan los «vicios» de escritor primerizo. Por contra, eso hace que pierda parte de la espontaneidad que nos podemos encontrar en otras obras (por ejemplo, Apocalipsis Z nació en el blog Mundocadáver y posteriormente fue llevada al papel; eso hace que tenga más errores de principiante pero a la vez la hace más fresca y espontánea, sin tantos recursos artísticos de perro viejo).
No obstante no todo es perfecto por el hecho de contar con ayuda profesional; en el apartado del debe se puede incluir que faltaría perfilar un poco más a los personajes ya que muchos de ellos parecen soltados en medio de la acción, sin llegar a saber «de dónde viene» no «a dónde van».

Como veo que hoy no estoy muy fino a la hora de escribir (efectos secundarios de la bronquitis), resumiré en pocas palabras mi impresión: «Los caminantes» es una buena novela, sin más pretensión que la de entretener, con un buen ritmo y que consigue compaginar los momentos de acción con los pensamientos reflexivos de los protagonistas sin que se aprecien altibajos.

Valoración: Me ha hecho pasar un buen rato. Tres estrellas.

Más libros de la serie: