Valoración del libro
5
Autor: José Javier Esparza
Género: Narrativa histórica
Publicado en: 2012
Sinopsis: Transcurren los últimos años del oscuro siglo VIII de nuestra era. El joven protagonista de esta novela, Zonio, hijo de Lebato y Muniadona, atraviesa las montañas cántabras con su familia en busca de un fértil valle que pueda alimentarlos a todos. Saben que por su audacia pueden acabar muy mal: asesinados en sus nuevas tierras saqueadas por los musulmanes o esclavos en el gran mercado de Córdoba; pero el hambre aprieta y se niegan a seguir viviendo escondidos.
Así comienza la epopeya de la Reconquista. Y así la ha novelado José Javier Esparza. Zonio y sus pioneros labradores, monjes y guerreros verán muchas veces destruida su obra y tendrán que comenzar desde cero. Habrá mucha sangre y mucha muerte durante estos años de oro y hierro y precisarán de una fe a toda prueba y una fuerza titánica para continuar adelante. Esta pudo ser su historia.
Así comienza la epopeya de la Reconquista. Y así la ha novelado José Javier Esparza. Zonio y sus pioneros labradores, monjes y guerreros verán muchas veces destruida su obra y tendrán que comenzar desde cero. Habrá mucha sangre y mucha muerte durante estos años de oro y hierro y precisarán de una fe a toda prueba y una fuerza titánica para continuar adelante. Esta pudo ser su historia.
Opinión:
Después de algunas semanas en las que circunstancias que no vienen al caso han hecho que me resultase difícil pasarme por el blog, vuelvo con la reseña de uno de los libros que he leído en estos días de retiro, «El caballero del jabalí blanco» de José Javier Esparza.
Antes de entrar en materia me gustaría hacer un extracto del prólogo del libro:
«Sabemos que a finales del sigloVIII hubo un importante tránsito desde los valles cántabros y vizcaínos hacia el sur, hacia los valles de Mena, Losa y Tobalina, entre Burgos y Álava. Sabemos que en los primeros años del siglo siguiente ya había aquí aldeas bien organizadas y pequeñas comunidades monásticas. Sabemos que en una de ellas se escribió por primera vez el nombre de Castilla. Sabemos los nombres de sus fundadores: el matrimonio formado por Lebato y Muniadona, colonos del valle de Mena, con sus hijos Vítulo y Ervigio. Sabemos que lo hicieron solos, sin un ejército que protegiera a los colonos. [...] Sabemos que muy pronto los colonos se extendieron hacia el este, por Valpuesta, y hacia el oeste por Espinosa de los Monteros y, al fin, la montaña de Palencia, y que aquí nació el primer municipio español: Brañosera. Todo eso pasó de verdad.»
«¿Cómo sería la vida de esa gente? ¿Cuáles serían sus convicciones, sus afanes, sus sufrimientos, sus esperanzas? ¿Cómo pudieron afrontar una aventura en la que los riesgos eran muy superiores a los posibles beneficios?»
«Para contar esta historia hemos escogido a un personaje real: un tal Zonio cuyo nombre aparece entre los firmantes del fuero de Brañosera, en el año 824. Nada más se sabe de él sino esa rúbrica en aquel documento. [...] Esta pudo ser su historia.»
Antes de entrar en materia me gustaría hacer un extracto del prólogo del libro:
«Sabemos que a finales del sigloVIII hubo un importante tránsito desde los valles cántabros y vizcaínos hacia el sur, hacia los valles de Mena, Losa y Tobalina, entre Burgos y Álava. Sabemos que en los primeros años del siglo siguiente ya había aquí aldeas bien organizadas y pequeñas comunidades monásticas. Sabemos que en una de ellas se escribió por primera vez el nombre de Castilla. Sabemos los nombres de sus fundadores: el matrimonio formado por Lebato y Muniadona, colonos del valle de Mena, con sus hijos Vítulo y Ervigio. Sabemos que lo hicieron solos, sin un ejército que protegiera a los colonos. [...] Sabemos que muy pronto los colonos se extendieron hacia el este, por Valpuesta, y hacia el oeste por Espinosa de los Monteros y, al fin, la montaña de Palencia, y que aquí nació el primer municipio español: Brañosera. Todo eso pasó de verdad.»
«¿Cómo sería la vida de esa gente? ¿Cuáles serían sus convicciones, sus afanes, sus sufrimientos, sus esperanzas? ¿Cómo pudieron afrontar una aventura en la que los riesgos eran muy superiores a los posibles beneficios?»
«Para contar esta historia hemos escogido a un personaje real: un tal Zonio cuyo nombre aparece entre los firmantes del fuero de Brañosera, en el año 824. Nada más se sabe de él sino esa rúbrica en aquel documento. [...] Esta pudo ser su historia.»
Gracias al prólogo sabemos que no estamos ante una novela histórica (prometo que próximamente dedicaré una entrada del blog a hablar sobre este asunto). José Javier Esparza utiliza una serie de nombres de personas de las que no se sabe prácticamente nada y se inventa la que pudo ser su vida, todo ello para explicarnos, de forma novelada, una parte de nuestra historia que nos es prácticamente desconocida.
Cuando pensamos en el periodo de la reconquista nos viene a la mente la derrota de Don Rodrigo en la batalla de Guadalete (S VIII) y la rápida conquista de la península, Don Pelayo y la batalla de Covadonga (S VIII) la figura del Cid Campeador (S XI) y la conquista de Valencia, la batalla de Las Navas de Tolosa (S XII), las figuras de Alfonso X "El Sabio" (S XII), Jaime I "El Conquistador" (S XII) y sus descendientes, hasta llegar a Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, los Reyes Católicos (S XV).
Pero si nos fijamos hay una época que permanece escondida en la bruma del tiempo; qué pasó en los siglos IX y X; cuando no existían los reinos de Castilla y Aragón; cuando el reino de León aun no había nacido; cuando en la Península Ibérica únicamente existían tres centros de poder, el imperio carolingio, el emirato de Córdoba y el débil reino de Asturias. Esa es la época en la que se ambienta este libro.
Partiendo del Zonio que firmó el fuero de Brañosera en el 824 y del matrimonio formado por Lebato y Muniadona, que se establecieron en el valle de Mena a proncipios del S IX, Esparza crea el personaje de Zonio de Mena, hijo de Lebato y Muniadona, y nos cuenta la que pudo ser su vida, entroncándola en todo momento con los hechos históricos que se conocen de aquella época.
Leyendo sus páginas nos sumergiremos en la corte de Alfonso II "el Casto", seremos testigos de las intrigas palaciegas y de las disputas internas entre los partidarios de pagar tributo a Abderramán y los que abogaban por acercarse al imperio carolingio de Carlomagno y de su sucesor Luis "el Piadoso".
Conoceremos a figuras relevantes como Beato de Liébana y nos adentraremos en las disputas religiosas que sostuvo con Elipando, arzobispo de Toledo y principal defensor de la herejía del adopcionismo.
El libro en sí no es ninguna obra maestra pero se deja leer, siendo su mayor virtud la de ilustrarnos sobre una época dura y convulsa como pocas, en la que los reinos de España se enfrentaron a los Omeya de Córdoba, siendo sus principales armas la tozudez y la decisión a recuperar unas tierras que consideraban suyas.
Valoración: Entretenido. Tres estrellas.

