Autor: Ximo Cerdà
Género: Intriga
Publicado en: 2012 (escrita en 1998)
Sinopsis: Sirviéndose de distintas excusas, ocho personas (un prometedor informático y su esposa, una famosa cantante pop y su novio, un matrimonio de ancianos, un escritor de escaso éxito y un político en alza) son convocadas a pasar un fin de semana en Mayne Manor, una majestuosa mansión victoriana en el condado de Surrey. Lo que iba a ser un tiempo de esparcimiento y recreo, pronto se convertirá en una auténtica locura, una aterradora experiencia que los dejará marcados para el resto de sus vidas.
Opinión:
En mi familia nunca nos hemos llevado muy bien con Papa Noel, eso significa que las mañanas del día de Navidad no las suelo pasar abriendo regalos si no reponiéndome de los excesos de la noche anterior y preparándome para los nuevos excesos que vendrán cuando llegue la hora de la comida. Habitualmente me repongo en la terraza de un bar, tomando un café con un par de cigarros mientras leo algún libro; este año no ha sido una exepción.
Mientras esperaba a que me sirviesen el café, rebuscaba en mi e-book algo que me incitara a ser leído. Fue entonces cuando me llamó la atención la portada de «Mayne Manor»; ese relámpago, unido a que se trataba de una novela corta (me llevó algo menos de dos horas leerla) hicieron que me decantara por Ximo Cerdà, autor que he de reconocer que hasta ese momento desconocía que existiese.
Aunque al principio pueda parecer que se trata de una imitación de la célebre «Diez negritos», «Mayne Manor» solo comparte con ella el hecho de reunir a unos desconocidos en una casa mediante engaños; quitando eso, la historia que nos cuenta Ximo Cerdà no tiene nada que ver con la novela de Agatha Christie.
«Mayne Manor» es una obra entretenida, con un argumento original y un comienzo que incita a seguir leyendo, pero que flojea conforme se va acercando al final. Como dice el propio autor, esta obra nos permite conocer «los torpes comienzos de un escritorzuelo aficionado e inexperto».
Es cierto que se trata de una obra mejorable, que nunca ha llegado a ser aceptada por una editorial (como sí ha pasado con posteriores novelas de Ximo Cerdà), que se nota que está escrita por un "aficionado" y que no está entre las mejores novelas que he leído este año.
Pero también es cierto que he leído bastantes obras mucho peores que esta, que ha conseguido hacerme pasar un par de horas entretenidas y que tiene ese toque de frescura de las obras que han sido escritas por placer y no pensando tanto en lo que gustará a las editoriales y a los futuros lectores.
Además tiene dos puntos a su favor:
Mientras esperaba a que me sirviesen el café, rebuscaba en mi e-book algo que me incitara a ser leído. Fue entonces cuando me llamó la atención la portada de «Mayne Manor»; ese relámpago, unido a que se trataba de una novela corta (me llevó algo menos de dos horas leerla) hicieron que me decantara por Ximo Cerdà, autor que he de reconocer que hasta ese momento desconocía que existiese.
Aunque al principio pueda parecer que se trata de una imitación de la célebre «Diez negritos», «Mayne Manor» solo comparte con ella el hecho de reunir a unos desconocidos en una casa mediante engaños; quitando eso, la historia que nos cuenta Ximo Cerdà no tiene nada que ver con la novela de Agatha Christie.
«Mayne Manor» es una obra entretenida, con un argumento original y un comienzo que incita a seguir leyendo, pero que flojea conforme se va acercando al final. Como dice el propio autor, esta obra nos permite conocer «los torpes comienzos de un escritorzuelo aficionado e inexperto».
Es cierto que se trata de una obra mejorable, que nunca ha llegado a ser aceptada por una editorial (como sí ha pasado con posteriores novelas de Ximo Cerdà), que se nota que está escrita por un "aficionado" y que no está entre las mejores novelas que he leído este año.
Pero también es cierto que he leído bastantes obras mucho peores que esta, que ha conseguido hacerme pasar un par de horas entretenidas y que tiene ese toque de frescura de las obras que han sido escritas por placer y no pensando tanto en lo que gustará a las editoriales y a los futuros lectores.
Además tiene dos puntos a su favor:
- Es una novela libre, es decir, que ha sido puesta por el autor a disposición de los lectores de forma gratuita como protesta por la aprobación de la nefasta ley Sinde-Wert, tal y como podéis leer en el blog de Ximo Cerdà.
- Leyendo la biografía del autor, he descubierto que es la primera novela que leo que ha sido escrita por un compañero de promoción de mi hermana.
Valoración: Curioso. Dos estrellas.
Autor: José Javier Esparza
Género: Narrativa histórica
Publicado en: 2012
Sinopsis: Transcurren los últimos años del oscuro siglo VIII de nuestra era. El joven protagonista de esta novela, Zonio, hijo de Lebato y Muniadona, atraviesa las montañas cántabras con su familia en busca de un fértil valle que pueda alimentarlos a todos. Saben que por su audacia pueden acabar muy mal: asesinados en sus nuevas tierras saqueadas por los musulmanes o esclavos en el gran mercado de Córdoba; pero el hambre aprieta y se niegan a seguir viviendo escondidos.
Así comienza la epopeya de la Reconquista. Y así la ha novelado José Javier Esparza. Zonio y sus pioneros labradores, monjes y guerreros verán muchas veces destruida su obra y tendrán que comenzar desde cero. Habrá mucha sangre y mucha muerte durante estos años de oro y hierro y precisarán de una fe a toda prueba y una fuerza titánica para continuar adelante. Esta pudo ser su historia.
Así comienza la epopeya de la Reconquista. Y así la ha novelado José Javier Esparza. Zonio y sus pioneros labradores, monjes y guerreros verán muchas veces destruida su obra y tendrán que comenzar desde cero. Habrá mucha sangre y mucha muerte durante estos años de oro y hierro y precisarán de una fe a toda prueba y una fuerza titánica para continuar adelante. Esta pudo ser su historia.
Opinión:
Después de algunas semanas en las que circunstancias que no vienen al caso han hecho que me resultase difícil pasarme por el blog, vuelvo con la reseña de uno de los libros que he leído en estos días de retiro, «El caballero del jabalí blanco» de José Javier Esparza.
Antes de entrar en materia me gustaría hacer un extracto del prólogo del libro:
«Sabemos que a finales del sigloVIII hubo un importante tránsito desde los valles cántabros y vizcaínos hacia el sur, hacia los valles de Mena, Losa y Tobalina, entre Burgos y Álava. Sabemos que en los primeros años del siglo siguiente ya había aquí aldeas bien organizadas y pequeñas comunidades monásticas. Sabemos que en una de ellas se escribió por primera vez el nombre de Castilla. Sabemos los nombres de sus fundadores: el matrimonio formado por Lebato y Muniadona, colonos del valle de Mena, con sus hijos Vítulo y Ervigio. Sabemos que lo hicieron solos, sin un ejército que protegiera a los colonos. [...] Sabemos que muy pronto los colonos se extendieron hacia el este, por Valpuesta, y hacia el oeste por Espinosa de los Monteros y, al fin, la montaña de Palencia, y que aquí nació el primer municipio español: Brañosera. Todo eso pasó de verdad.»
«¿Cómo sería la vida de esa gente? ¿Cuáles serían sus convicciones, sus afanes, sus sufrimientos, sus esperanzas? ¿Cómo pudieron afrontar una aventura en la que los riesgos eran muy superiores a los posibles beneficios?»
«Para contar esta historia hemos escogido a un personaje real: un tal Zonio cuyo nombre aparece entre los firmantes del fuero de Brañosera, en el año 824. Nada más se sabe de él sino esa rúbrica en aquel documento. [...] Esta pudo ser su historia.»
Antes de entrar en materia me gustaría hacer un extracto del prólogo del libro:
«Sabemos que a finales del sigloVIII hubo un importante tránsito desde los valles cántabros y vizcaínos hacia el sur, hacia los valles de Mena, Losa y Tobalina, entre Burgos y Álava. Sabemos que en los primeros años del siglo siguiente ya había aquí aldeas bien organizadas y pequeñas comunidades monásticas. Sabemos que en una de ellas se escribió por primera vez el nombre de Castilla. Sabemos los nombres de sus fundadores: el matrimonio formado por Lebato y Muniadona, colonos del valle de Mena, con sus hijos Vítulo y Ervigio. Sabemos que lo hicieron solos, sin un ejército que protegiera a los colonos. [...] Sabemos que muy pronto los colonos se extendieron hacia el este, por Valpuesta, y hacia el oeste por Espinosa de los Monteros y, al fin, la montaña de Palencia, y que aquí nació el primer municipio español: Brañosera. Todo eso pasó de verdad.»
«¿Cómo sería la vida de esa gente? ¿Cuáles serían sus convicciones, sus afanes, sus sufrimientos, sus esperanzas? ¿Cómo pudieron afrontar una aventura en la que los riesgos eran muy superiores a los posibles beneficios?»
«Para contar esta historia hemos escogido a un personaje real: un tal Zonio cuyo nombre aparece entre los firmantes del fuero de Brañosera, en el año 824. Nada más se sabe de él sino esa rúbrica en aquel documento. [...] Esta pudo ser su historia.»
Gracias al prólogo sabemos que no estamos ante una novela histórica (prometo que próximamente dedicaré una entrada del blog a hablar sobre este asunto). José Javier Esparza utiliza una serie de nombres de personas de las que no se sabe prácticamente nada y se inventa la que pudo ser su vida, todo ello para explicarnos, de forma novelada, una parte de nuestra historia que nos es prácticamente desconocida.
Cuando pensamos en el periodo de la reconquista nos viene a la mente la derrota de Don Rodrigo en la batalla de Guadalete (S VIII) y la rápida conquista de la península, Don Pelayo y la batalla de Covadonga (S VIII) la figura del Cid Campeador (S XI) y la conquista de Valencia, la batalla de Las Navas de Tolosa (S XII), las figuras de Alfonso X "El Sabio" (S XII), Jaime I "El Conquistador" (S XII) y sus descendientes, hasta llegar a Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, los Reyes Católicos (S XV).
Pero si nos fijamos hay una época que permanece escondida en la bruma del tiempo; qué pasó en los siglos IX y X; cuando no existían los reinos de Castilla y Aragón; cuando el reino de León aun no había nacido; cuando en la Península Ibérica únicamente existían tres centros de poder, el imperio carolingio, el emirato de Córdoba y el débil reino de Asturias. Esa es la época en la que se ambienta este libro.
Partiendo del Zonio que firmó el fuero de Brañosera en el 824 y del matrimonio formado por Lebato y Muniadona, que se establecieron en el valle de Mena a proncipios del S IX, Esparza crea el personaje de Zonio de Mena, hijo de Lebato y Muniadona, y nos cuenta la que pudo ser su vida, entroncándola en todo momento con los hechos históricos que se conocen de aquella época.
Leyendo sus páginas nos sumergiremos en la corte de Alfonso II "el Casto", seremos testigos de las intrigas palaciegas y de las disputas internas entre los partidarios de pagar tributo a Abderramán y los que abogaban por acercarse al imperio carolingio de Carlomagno y de su sucesor Luis "el Piadoso".
Conoceremos a figuras relevantes como Beato de Liébana y nos adentraremos en las disputas religiosas que sostuvo con Elipando, arzobispo de Toledo y principal defensor de la herejía del adopcionismo.
El libro en sí no es ninguna obra maestra pero se deja leer, siendo su mayor virtud la de ilustrarnos sobre una época dura y convulsa como pocas, en la que los reinos de España se enfrentaron a los Omeya de Córdoba, siendo sus principales armas la tozudez y la decisión a recuperar unas tierras que consideraban suyas.
Valoración: Entretenido. Tres estrellas.
Autor: John Verdon
Género: Policíaco
Opinión:
Decepcionante. Sin más.
Esta no alcanza el nivel de las dos entregas anteriores ni de lejos.
La trama no llega a desarrollarse del todo, a “redondearse” (concepto que me cuesta explicar, lo reconozco). Te pasas medio libro como mirando de puntillas encerrado dentro de un sótano, desde un ventanuco con un cristal sucio; apenas intuyendo una parte de la trama tras otra. Está demasiado abajo, demasiado lejos, demasiado borrosa: no llegas realmente a disfrutar el menú. Van saliendo, plato tras plato, con muy buena pinta, pero llegando al paladar la cosa pierde mucho. No es profundo, le faltan matices.
Le sobra bastante de “un poco más de lo mismo”. La relación con su mujer parece estancada y apenas aporta al conjunto. Incluso creo que llega a caer en contradicciones, en posturas que poco o nada tienen que ver con la esposa de la novela inicial. Las coincidencias son demasiadas, a muchos niveles. La chica y la madre de la chica parecen estar allí como una mera excusa para iniciar la historia. La relación de Gurney con el hijo, pasable, de lo poco que consigue despertar alguna emoción; la relación del hijo con la chica, tópica, típica y banal. Ciertos personajes secundarios, meras sombras. El colega de Gurney, excesivo esta vez. Demasiadas llamadas, demasiados “tengo una hipótesis, a ver qué me dices de esto, y de esto, y de esto otro” para apenas avanzar. Se pasa medio libro descartando no se sabe muy bien el qué. Con el resto de policías, agentes, psicóloga forense, etc., la interacción me resultó decepcionante. El móvil del asesino… sin comentarios. Aquí el aspecto psicológico ha salido perdiendo mucho. No resiste la comparación con los anteriores.
Por cierto, el final de fuegos artificiales es, para mí, desastroso. Para postre yo, que jamás consigo adivinar quién es el malo malísimo (lo cual considero una virtud, pues novelas e intrigas que a otros decepcionan a mí me interesan y enganchan hasta el final o casi) esta vez lo hice antes de la mitad de la obra.
He leído varias críticas de esta obra de Verdon, y lo cierto es que no coincido con ninguna. Hablan de “un thriller policíaco capaz de hacer que una gota de sudor resbale por la frente del lector”, de “un libro perfecto para las tardes de verano”, de que es “interesante”, de que “vuelve a engancharnos” y cosas así. A mí no me lo ha parecido. Ah, y lo de la dura crítica a la televisión basura, a los realitis, etc., es como para comer aparte. Es una crítica, si lo es, más bien simplona, fácil y poco original en los fondos y los modos.
En fin, ¿lo recomendaría? No. ¿Me gusta el estilo de este escritor? Sí, mucho. ¿Qué me parecieron las anteriores entregas? Muy interesantes, entretenidas, tramas acertadas y finales más que aceptables. ¿El tema, la historia, daba para más? Indudablemente.
Valoración: Dos estrellas
Más libros de la serie:


Género: Policíaco
Serie: Tercer libro de la serie Dave Gurney
Publicado en: 2012
Título original: Let the Devil Sleep
Sinopsis: Nada es nunca lo que parece. Y menos si David Gurney está involucrado.
Han pasado seis meses. David Gurney apenas ha conseguido reincorporarse a una cierta normalidad después de haberse encontrado al borde de la muerte tras resolver el caso más peligroso al que se había enfrentado. Madeleine, su esposa, está preocupada; Gurney ha sido diagnosticado con síndrome de estrés post traumático y nada parece alegrarle.
Días después el ex detective recibe una llamada. Connie Clark, la periodista que creó la leyenda de Superpoli y lo catapultó a la fama quiere pedirle ayuda. Su hija Kim está realizando un documental sobre las familias de las víctimas de un asesino en serie al que nunca atraparon, el Buen Pastor, y Connie quisiera que Gurney supervisara sus investigaciones y la guiara. En parte por aburrimiento y en parte por hacerle un favor a Connie, Gurney acepta.
Sin embargo, esto no será más que el principio. Incapaz de ponerle coto a su curiosidad y a su necesidad de resolver cada una de las incógnitas que se le presentan, David Gurney se verá arrastrado a una investigación para descubrir la verdadera identidad del asesino. Un asesino que es tan imprevisible como peligroso, un diablo al que convendría dejar en paz.
Han pasado seis meses. David Gurney apenas ha conseguido reincorporarse a una cierta normalidad después de haberse encontrado al borde de la muerte tras resolver el caso más peligroso al que se había enfrentado. Madeleine, su esposa, está preocupada; Gurney ha sido diagnosticado con síndrome de estrés post traumático y nada parece alegrarle.
Días después el ex detective recibe una llamada. Connie Clark, la periodista que creó la leyenda de Superpoli y lo catapultó a la fama quiere pedirle ayuda. Su hija Kim está realizando un documental sobre las familias de las víctimas de un asesino en serie al que nunca atraparon, el Buen Pastor, y Connie quisiera que Gurney supervisara sus investigaciones y la guiara. En parte por aburrimiento y en parte por hacerle un favor a Connie, Gurney acepta.
Sin embargo, esto no será más que el principio. Incapaz de ponerle coto a su curiosidad y a su necesidad de resolver cada una de las incógnitas que se le presentan, David Gurney se verá arrastrado a una investigación para descubrir la verdadera identidad del asesino. Un asesino que es tan imprevisible como peligroso, un diablo al que convendría dejar en paz.
Opinión:
Decepcionante. Sin más.
Esta no alcanza el nivel de las dos entregas anteriores ni de lejos.
La trama no llega a desarrollarse del todo, a “redondearse” (concepto que me cuesta explicar, lo reconozco). Te pasas medio libro como mirando de puntillas encerrado dentro de un sótano, desde un ventanuco con un cristal sucio; apenas intuyendo una parte de la trama tras otra. Está demasiado abajo, demasiado lejos, demasiado borrosa: no llegas realmente a disfrutar el menú. Van saliendo, plato tras plato, con muy buena pinta, pero llegando al paladar la cosa pierde mucho. No es profundo, le faltan matices.
Le sobra bastante de “un poco más de lo mismo”. La relación con su mujer parece estancada y apenas aporta al conjunto. Incluso creo que llega a caer en contradicciones, en posturas que poco o nada tienen que ver con la esposa de la novela inicial. Las coincidencias son demasiadas, a muchos niveles. La chica y la madre de la chica parecen estar allí como una mera excusa para iniciar la historia. La relación de Gurney con el hijo, pasable, de lo poco que consigue despertar alguna emoción; la relación del hijo con la chica, tópica, típica y banal. Ciertos personajes secundarios, meras sombras. El colega de Gurney, excesivo esta vez. Demasiadas llamadas, demasiados “tengo una hipótesis, a ver qué me dices de esto, y de esto, y de esto otro” para apenas avanzar. Se pasa medio libro descartando no se sabe muy bien el qué. Con el resto de policías, agentes, psicóloga forense, etc., la interacción me resultó decepcionante. El móvil del asesino… sin comentarios. Aquí el aspecto psicológico ha salido perdiendo mucho. No resiste la comparación con los anteriores.
Por cierto, el final de fuegos artificiales es, para mí, desastroso. Para postre yo, que jamás consigo adivinar quién es el malo malísimo (lo cual considero una virtud, pues novelas e intrigas que a otros decepcionan a mí me interesan y enganchan hasta el final o casi) esta vez lo hice antes de la mitad de la obra.
He leído varias críticas de esta obra de Verdon, y lo cierto es que no coincido con ninguna. Hablan de “un thriller policíaco capaz de hacer que una gota de sudor resbale por la frente del lector”, de “un libro perfecto para las tardes de verano”, de que es “interesante”, de que “vuelve a engancharnos” y cosas así. A mí no me lo ha parecido. Ah, y lo de la dura crítica a la televisión basura, a los realitis, etc., es como para comer aparte. Es una crítica, si lo es, más bien simplona, fácil y poco original en los fondos y los modos.
En fin, ¿lo recomendaría? No. ¿Me gusta el estilo de este escritor? Sí, mucho. ¿Qué me parecieron las anteriores entregas? Muy interesantes, entretenidas, tramas acertadas y finales más que aceptables. ¿El tema, la historia, daba para más? Indudablemente.
Valoración: Dos estrellas
Más libros de la serie:


Autor: John Verdon
Género: Policíaco
Opinión:
Me gustó. Ya lo hizo el primero.
He leído en la red críticas feroces hacia la obra y también hacia el autor. En fin, soy de los que se sale del cine (se salía, cuando en mi otra vida solía disfrutar de la placentera actividad de la gran pantalla) si la película realmente no me gusta o me aburre; así que no logro entender a aquellos que, leyendo un libro, siguen con él hasta el final si el camino para llegar a él es una especie de tortura. Allá ellos. A mí, insisto, me gustó el libro. No creo que sea la novela del siglo ni que lo pretenda; tampoco se escribe todos los días El ingenioso hidalgo…
¿Sabes, cuando empiezas con una historia y la cosa pasa de “no está mal” a “narices, son las tantas de la madrugada, me pican los ojos pero… ¡venga, sólo una página más!”. Pues eso.
El personaje principal resulta interesante y creíble, sus luces y sombras logran darle cierta profundidad. También la relación con su esposa, cuyas principales trazas se nos dan en la primera entrega.
Pasean por la novela una serie de personajes secundarios que no por arquetípicos y fácilmente “encasillables” –que lo son- molestan a la historia ni le sobran. Tampoco la trama está exenta de sorpresas, rompecabezas, situaciones insólitas e interesantes y, pese a lo que otras opiniones digan, a mí me resultó sorprendente la resolución. Acertada y realista. Por cierto que, respecto a esto último, quisiera hacer un apunte: no soporto lo que yo llamo “finales tramposos”. Sucede en muchas historias (ya sea en forma de película, novela, etc.) que se pasa uno el 90% de las mismas disfrutando de un malo-malísimo que es inteligente, previsor, ingenioso, perfeccionista, etc. De una trama como mínimo correcta; de la intriga, del detective bueno-buenísimo (o no tanto) que basa su actuación en su capacidad mental, la imaginación, la deducción, como digno rival de un juego de ajedrez muchas veces macabro y peligroso. Y, sin embargo, ¡maldición! al final la cosa se resuelve con una persecución, un tiroteo, pelea o algo similar lleno de artificios que desvirtúa por completo la historia que estábamos disfrutando. Bien, no es el caso de “No abras los ojos”. Creo que es un aspecto muy interesante, tanto de esta segunda entrega como de su predecesora.
No me considero un experto en este tipo de literatura –no me considero un experto en NINGÚN tipo de literatura-. Sí me considero un lector que no perdona que un libro le aburra o le deje indiferente. Tal vez si eres un devorador de Christie, Conan-Doyle y otros tantos te resultará un final previsible, adivinarás quién es el malo en la página número 2 o soltarás algún que otro bostezo por el camino. A mí, desde luego, no me ocurrió.
Valoración: Tres estrellas
Más libros de la serie:


Género: Policíaco
Serie: Segundo libro de la serie Dave Gurney
Publicado en: 2011
Título original: Shut Your Eyes Tight
Sinopsis: David Gurney se sentía casi invencible? hasta que se topó con el asesino más inteligente con el que jamás había tenido que enfrentarse. Ha pasado un año desde que el ex detective de la policía de Nueva York consiguió atrapar al asesino de los números y, aunque es su intención retirarse definitivamente junto a su esposa Madeleine, un nuevo caso se le presenta de forma imprevista. Una novia es asesinada de manera brutal durante el banquete de bodas, con cientos de invitados en el jardín y ese es un reto al que es imposible resistirse. Todas las pistas apuntan a un misterioso y perturbado jardinero pero nada encaja: ni el móvil, ni la situación del arma homicida y sobre todo, el cruel modus operandi. Dejando de lado lo obvio, Gurney empieza a unir los puntos que le descubrirán una compleja red de negocios siniestros y tramas ocultas llevadas por un sádico...
Opinión:
Me gustó. Ya lo hizo el primero.
He leído en la red críticas feroces hacia la obra y también hacia el autor. En fin, soy de los que se sale del cine (se salía, cuando en mi otra vida solía disfrutar de la placentera actividad de la gran pantalla) si la película realmente no me gusta o me aburre; así que no logro entender a aquellos que, leyendo un libro, siguen con él hasta el final si el camino para llegar a él es una especie de tortura. Allá ellos. A mí, insisto, me gustó el libro. No creo que sea la novela del siglo ni que lo pretenda; tampoco se escribe todos los días El ingenioso hidalgo…
¿Sabes, cuando empiezas con una historia y la cosa pasa de “no está mal” a “narices, son las tantas de la madrugada, me pican los ojos pero… ¡venga, sólo una página más!”. Pues eso.
El personaje principal resulta interesante y creíble, sus luces y sombras logran darle cierta profundidad. También la relación con su esposa, cuyas principales trazas se nos dan en la primera entrega.
Pasean por la novela una serie de personajes secundarios que no por arquetípicos y fácilmente “encasillables” –que lo son- molestan a la historia ni le sobran. Tampoco la trama está exenta de sorpresas, rompecabezas, situaciones insólitas e interesantes y, pese a lo que otras opiniones digan, a mí me resultó sorprendente la resolución. Acertada y realista. Por cierto que, respecto a esto último, quisiera hacer un apunte: no soporto lo que yo llamo “finales tramposos”. Sucede en muchas historias (ya sea en forma de película, novela, etc.) que se pasa uno el 90% de las mismas disfrutando de un malo-malísimo que es inteligente, previsor, ingenioso, perfeccionista, etc. De una trama como mínimo correcta; de la intriga, del detective bueno-buenísimo (o no tanto) que basa su actuación en su capacidad mental, la imaginación, la deducción, como digno rival de un juego de ajedrez muchas veces macabro y peligroso. Y, sin embargo, ¡maldición! al final la cosa se resuelve con una persecución, un tiroteo, pelea o algo similar lleno de artificios que desvirtúa por completo la historia que estábamos disfrutando. Bien, no es el caso de “No abras los ojos”. Creo que es un aspecto muy interesante, tanto de esta segunda entrega como de su predecesora.
No me considero un experto en este tipo de literatura –no me considero un experto en NINGÚN tipo de literatura-. Sí me considero un lector que no perdona que un libro le aburra o le deje indiferente. Tal vez si eres un devorador de Christie, Conan-Doyle y otros tantos te resultará un final previsible, adivinarás quién es el malo en la página número 2 o soltarás algún que otro bostezo por el camino. A mí, desde luego, no me ocurrió.
Valoración: Tres estrellas
Más libros de la serie:


Autor: Carlos Sisí
Opinión:
Género: Terror (Zombis)
Serie: Tercer libro de la serie «Los caminantes»
Serie: Tercer libro de la serie «Los caminantes»
Publicado en: 2011
Sinopsis: Tras sobrevivir a la devastadora pandemia que ha asolado el mundo y con la esperanza de ahondar en el misterio del Necrosum, el pequeño grupo de supervivientes de Carranque llega finalmente a la Alhambra de Granada, donde el aparato militar ha instalado uno de los últimos bastiones de resistencia de la Humanidad. Sin embargo, una vez allí descubrirán que las cosas no son cómo les habían prometido y los protagonistas deberán afrontar una realidad aún peor que todo lo que habían conocido hasta entonces. El autor se sirve de los muertos vivientes para describir situaciones de extrema dureza y dramatismo, explorando la complejidad del ser humano cuando se encuentra cara a cara con el terror en un mundo manifiestamente hostil, y lanzando al lector, en definitiva, a una montaña rusa de sensaciones que desemboca en la conclusión final.
Opinión:
Hades nébula es la tercera y última entrega de la serie «Los caminantes» máximo exponente, junto a la serie «Apocalipsis Z» de Manel Loureiro, del fenómeno zombi en España.
En este libro nos volveremos a encontrar con nuestros viejos conocidos, los supervivientes del malagueño polideportivo de Carranque, a los que se les han ido uniendo nuevos personajes, como Sombra, Jukkar y la pequeña Alba.
Tras el calvario vivido en Málaga, consiguen llegar a la base militar de la Alhambra; pero cuando piensan que ya están a salvo se dan cuenta de que en realidad han huido del fuego para caer en las brasas, ya que el antiguo palacio nazarí se ha convertido algo muy parecido a un campo de concentración en el que los militares se encuentran acantonados en la base militar y los civiles son abandonados a su suerte en el resto del complejo, sin comida ni armas con las que defenderse.
De los tres libros de la serie, este es el que más me recuerda a la serie televisiva «The Walking Dead» ya que los zombis son casi un elemento decorativo, centrándose la trama en las relaciones interpersonales y en las reacciones de los seres humanos ante una situación extrema. La esencia de la historia que nos cuenta Carlos Sisí sirve tanto para una pandemia zombi como para cualquier situación en la que un grupo de personas son llevadas a vivir una situación límite, como un desastre de la naturaleza, un naufragio en una isla desierta o un cataclismo apocalíptico.
Aunque la psicología de los personajes se podría pulir un poco más, Carlos Sisí ha hecho un trabajo digno ya que podemos observar cómo van evolucionando los personajes pero sin perder la esencia de cada uno de ellos, de modo que no nos encontramos con ningún cambio de personalidad ilógico y chocante (el cobarde no se convierte en valiente de la noche a la mañana pero sí que aprende a controlar su miedo)
Pese a que la historia tiene algunos detalles que son difíciles de digerir, como los zombis que mueren y resucitan, el final que se nos plantea es bastante lógico y coherente, consiguiendo explicar que les pasa a los personajes y cómo logra la humanidad adaptarse a la nueva situación a la que le han llevado los zombis.
En este libro nos volveremos a encontrar con nuestros viejos conocidos, los supervivientes del malagueño polideportivo de Carranque, a los que se les han ido uniendo nuevos personajes, como Sombra, Jukkar y la pequeña Alba.
Tras el calvario vivido en Málaga, consiguen llegar a la base militar de la Alhambra; pero cuando piensan que ya están a salvo se dan cuenta de que en realidad han huido del fuego para caer en las brasas, ya que el antiguo palacio nazarí se ha convertido algo muy parecido a un campo de concentración en el que los militares se encuentran acantonados en la base militar y los civiles son abandonados a su suerte en el resto del complejo, sin comida ni armas con las que defenderse.
De los tres libros de la serie, este es el que más me recuerda a la serie televisiva «The Walking Dead» ya que los zombis son casi un elemento decorativo, centrándose la trama en las relaciones interpersonales y en las reacciones de los seres humanos ante una situación extrema. La esencia de la historia que nos cuenta Carlos Sisí sirve tanto para una pandemia zombi como para cualquier situación en la que un grupo de personas son llevadas a vivir una situación límite, como un desastre de la naturaleza, un naufragio en una isla desierta o un cataclismo apocalíptico.
Aunque la psicología de los personajes se podría pulir un poco más, Carlos Sisí ha hecho un trabajo digno ya que podemos observar cómo van evolucionando los personajes pero sin perder la esencia de cada uno de ellos, de modo que no nos encontramos con ningún cambio de personalidad ilógico y chocante (el cobarde no se convierte en valiente de la noche a la mañana pero sí que aprende a controlar su miedo)
Pese a que la historia tiene algunos detalles que son difíciles de digerir, como los zombis que mueren y resucitan, el final que se nos plantea es bastante lógico y coherente, consiguiendo explicar que les pasa a los personajes y cómo logra la humanidad adaptarse a la nueva situación a la que le han llevado los zombis.
Autor: Keigo Higashino
Género: Policíaco
Publicado en: 2005
Título original: Yôgisha X no kenshin (容疑者Xの献身)
Sinopsis: Yasuko Hanaoka, madre soltera y divorciada, pensaba que por fin se había librado de su ex marido. Pero cuando éste aparece un día ante su puerta, en un complejo de apartamentos en Tokio, la escena se complica y el ex marido acaba muerto en su casa. Madre e hija lo han estrangulado.
De pronto, Ishigami, el enigmático vecino de la puerta de al lado, se ofrece a ayudarles a deshacerse del cadáver y buscar la coartada perfecta. Yasuko, desesperada, acepta de inmediato. Cuando el cuerpo finalmente aparece y es identificado, Yasuko se convierte en sospechosa.
Sin embargo, el detective Kusanagi, aunque no encuentra fisuras en la coartada de Yasuko, sabe que hay algo extraño. Así que decide consultar al doctor Yukawa, un físico de la Universidad de Tokio que suele colaborar con la policía. Éste, conocido como el Profesor Galileo, estudió en el pasado con Ishigami, el enigmático vecino de la sospechosa. Al reencontrarlo de nuevo, el Profesor Galileo intuye que Ishigami tiene algo que ver con el asesinato.
De pronto, Ishigami, el enigmático vecino de la puerta de al lado, se ofrece a ayudarles a deshacerse del cadáver y buscar la coartada perfecta. Yasuko, desesperada, acepta de inmediato. Cuando el cuerpo finalmente aparece y es identificado, Yasuko se convierte en sospechosa.
Sin embargo, el detective Kusanagi, aunque no encuentra fisuras en la coartada de Yasuko, sabe que hay algo extraño. Así que decide consultar al doctor Yukawa, un físico de la Universidad de Tokio que suele colaborar con la policía. Éste, conocido como el Profesor Galileo, estudió en el pasado con Ishigami, el enigmático vecino de la sospechosa. Al reencontrarlo de nuevo, el Profesor Galileo intuye que Ishigami tiene algo que ver con el asesinato.
Opinión:
Siempre que me acerco a la literatura oriental en general, y a la japonesa en particular, lo hago con un temor casi reverencial. La verdad es que no sé muy bien por qué es así ya que cada vez que lo he hecho he terminado plenamente satisfecho (igual es que he tenido suerte al elegir, porque seguro que también existen los escritores japoneses malos), aunque siempre termino con la extraña sensación de que me estaoy perdiendo algo, como si no acabase de entender del todo lo que se me estaba contando, debido sobre todo a la diferencia cultural. «La devoción del sospechoso X» no es una excepción.
Este libro nos plantea algunas preguntas universales: ¿hasta dónde estamos dispuestos a llegar por amor? ¿qué sacrificios estamos dispuestos a hacer por la persona amada? ¿en qué momento un amor secreto se convierte en un amor enfermizo?.
Yasuko acaba de matar a Togashi, su ex marido, con la ayuda de Misato, su hija adolescente. Justo cuando están pensando qué hacer a continuación aparece en escena Ishigami, un vecino ya maduro que trabaja como profesor de matemáticas en un instituto y con el que apenas han cruzado un par de saludos de cortesía hasta el momento. Contra todo lo esperable, Ishigami se ofrece a hacerse cargo del cadáver y a proporcionarles una coartada que nadie podrá desmontar.
Cuando es encontrado el cadáver de Togashi, el caso recae sobre el detective Kusanagi. No es el mejor policía de Tokio, ni siquiera es un prometedor detective joven que promete mucho, simplemente es un policía normal y corriente a quien su olfato le dice que la historia que va encontrando detrás del muerto esconde algo de lo que no es capaz de enterarse.
Poco a poco va estirando del hilo que sobresale de la madeja que ha preparado Ishigami. Ese hilo suelto le permite descubrir otros hilos, pero irremediablemente cada hilo del que va tirando acaba en un nudo que es incapaz de deshacer.
Esta es la historia que nos cuenta Keigo Higashino en este su primer libro que llega a España, una trama enrevesada que se nos escapa de las manos cada vez que creemos que ya la tenemos sujeta, que juega con nosotros como el gato con el ratón, llevándonos justamente por donde el autor quiere que vayamos en cada momento, haciendo que nos perdamos cada vez más en el laberinto de nuestras suposiciones.
Pero «La devoción del sospechoso X» es algo más que una historia de policías y asesinos, es una obra que, como Shrek, recuerda a una cebolla. Emplea una trama policíaca para contarnos una historia de amor platónico y entregado. Utiliza esta historia de amor platónico para mostrarnos a una persona con una mente privilegiada y una inteligencia sobrehumana pero con una vida triste y llena de sufrimiento. Y eso solo es el principio, porque el personaje de Ishigami es fascinante.
Además, lo hace todo con una sencillez pasmosa, con la misma naturalidad con la que un mago te hace fijar la mirada en su mano derecha mientras es la izquierda la que está haciendo el truco, empleando una prosa directa y sin adornos innecesarios que hace que nos sumerjamos en ella como en unas aguas tranquilas pero que esconden corrientes traicioneras que nos llevan a desear, casi necesitar, saber que ocurre en la página siguiente.
Este libro nos plantea algunas preguntas universales: ¿hasta dónde estamos dispuestos a llegar por amor? ¿qué sacrificios estamos dispuestos a hacer por la persona amada? ¿en qué momento un amor secreto se convierte en un amor enfermizo?.
Yasuko acaba de matar a Togashi, su ex marido, con la ayuda de Misato, su hija adolescente. Justo cuando están pensando qué hacer a continuación aparece en escena Ishigami, un vecino ya maduro que trabaja como profesor de matemáticas en un instituto y con el que apenas han cruzado un par de saludos de cortesía hasta el momento. Contra todo lo esperable, Ishigami se ofrece a hacerse cargo del cadáver y a proporcionarles una coartada que nadie podrá desmontar.
Cuando es encontrado el cadáver de Togashi, el caso recae sobre el detective Kusanagi. No es el mejor policía de Tokio, ni siquiera es un prometedor detective joven que promete mucho, simplemente es un policía normal y corriente a quien su olfato le dice que la historia que va encontrando detrás del muerto esconde algo de lo que no es capaz de enterarse.
Poco a poco va estirando del hilo que sobresale de la madeja que ha preparado Ishigami. Ese hilo suelto le permite descubrir otros hilos, pero irremediablemente cada hilo del que va tirando acaba en un nudo que es incapaz de deshacer.
Esta es la historia que nos cuenta Keigo Higashino en este su primer libro que llega a España, una trama enrevesada que se nos escapa de las manos cada vez que creemos que ya la tenemos sujeta, que juega con nosotros como el gato con el ratón, llevándonos justamente por donde el autor quiere que vayamos en cada momento, haciendo que nos perdamos cada vez más en el laberinto de nuestras suposiciones.
Pero «La devoción del sospechoso X» es algo más que una historia de policías y asesinos, es una obra que, como Shrek, recuerda a una cebolla. Emplea una trama policíaca para contarnos una historia de amor platónico y entregado. Utiliza esta historia de amor platónico para mostrarnos a una persona con una mente privilegiada y una inteligencia sobrehumana pero con una vida triste y llena de sufrimiento. Y eso solo es el principio, porque el personaje de Ishigami es fascinante.
Además, lo hace todo con una sencillez pasmosa, con la misma naturalidad con la que un mago te hace fijar la mirada en su mano derecha mientras es la izquierda la que está haciendo el truco, empleando una prosa directa y sin adornos innecesarios que hace que nos sumerjamos en ella como en unas aguas tranquilas pero que esconden corrientes traicioneras que nos llevan a desear, casi necesitar, saber que ocurre en la página siguiente.
Valoración: Lectura gratificante. Cuatro estrellas
Autor: Bernard Beckett
Género: Ciencia ficción
Publicado en: 2006
Título original: Genesis
Sinopsis: En un futuro no muy lejano, una estudiante llamada Anaximandro se presenta al riguroso examen de ingreso en la Academia, el órgano de gobierno de la utópica sociedad en la que se ha criado. A lo largo de extenuantes horas de examen, las preguntas del tribunal, que suscitan importantes cuestiones éticas y filosóficas, la llevarán a descubrir una verdad que hará tambalear los cimientos sobre los que se asienta su mundo.
Opinión:
Descubrí este libro gracias a la reseña que leí en uno de mis blogs favoritos, La Cuesta de Moyano, y como me llamó la atención el argumento decidí que tenía que leerlo.
Nos encontramos en la seguna mitad del siglo XXI y Anaximandro —Anax para los amigos— se enfrenta al examen para pasar a formar parte de la Academia. Se ha estado preparando este momento durante los últimos años y en las próximas horas se va a decidir su fututo. Si aprueba pasará a formar parte del grupo de gobernantes, pero si suspende… No se recuerda a nadie que haya suspendido el examen.
Poco más se puede contar de esta novela sin destriparla, solo decir que es una novela que engaña, y no me refiero únicamente a su sorpresivo final, ya que lo que comienza pareciendo un examen de «historia reciente» esconde una reflexión filosófica sobre la esencia del ser humano y la viabilidad de la inteligencia artificial.
«Génesis» es una novela que se deja leer; aunque a ratos pueda resultar excesivamente densa, su corta duración ayuda a no dejarla aparcada a las primeras de cambio. Es también una novela que invita a la reflexión y a hacernos pensar sobre temas que habitualmente ni nos planteamos que existen.
Si leemos la contraportada del libro podemos encontrarnos con frases como:
Nos encontramos en la seguna mitad del siglo XXI y Anaximandro —Anax para los amigos— se enfrenta al examen para pasar a formar parte de la Academia. Se ha estado preparando este momento durante los últimos años y en las próximas horas se va a decidir su fututo. Si aprueba pasará a formar parte del grupo de gobernantes, pero si suspende… No se recuerda a nadie que haya suspendido el examen.
Poco más se puede contar de esta novela sin destriparla, solo decir que es una novela que engaña, y no me refiero únicamente a su sorpresivo final, ya que lo que comienza pareciendo un examen de «historia reciente» esconde una reflexión filosófica sobre la esencia del ser humano y la viabilidad de la inteligencia artificial.
«Génesis» es una novela que se deja leer; aunque a ratos pueda resultar excesivamente densa, su corta duración ayuda a no dejarla aparcada a las primeras de cambio. Es también una novela que invita a la reflexión y a hacernos pensar sobre temas que habitualmente ni nos planteamos que existen.
Si leemos la contraportada del libro podemos encontrarnos con frases como:
«Emocionante fábula especulativa, thriller filosófico y meditación humanista, Génesis es una obra fuera de lo común que escapa de toda etiqueta.»
«Génesis atrapa al lector desde las primeras líneas y lo conduce, con una lógica contundente y un ritmo de progresiva intensidad, hasta un desenlace impactante. Llegado ese punto, el lector sólo deseará una cosa: comenzar a leer la novela de nuevo.»Tampoco hay que pasarse, «Génesis» es una novela que está bastante bien pero que no es la gran obra literaria que sugiere la editorial (de obra maestra ya ni hablamos); eso sí, si dispones de tres horas libres es una muy buena elección.
Valoración: Original. Tres estrellas.
Autor: Seth Grahame-Smith
Género: Fantasía histórica
Publicado en: 2010
Título original: Abraham Lincoln Vampire Hunter
Sinopsis: La reputación de Abraham Lincoln se basa en haber salvado a su país de los estragos de la secesión y en la abolición de la esclavitud. Pero su heroica lucha contra las fuerzas del mal, contra los vampiros, los «no muertos», ha permanecido oculta durante cientos de años. Hasta que Seth Grahame-Smith, célebre coautor de Orgullo y prejuicio y zombis, descubrió el Diario secreto de Abraham Lincoln.
Usando ese asombroso documento como guía, Grahame-Smith ha reconstruido la verdadera historia del prócer estadounidense, revelando los temibles secretos tras la Guerra Civil y arrojando luz sobre el papel de los vampiros en el nacimiento y desarrollo de Estados Unidos, así como el momento en que esas terroríficas criaturas casi acabaron con el país.
Usando ese asombroso documento como guía, Grahame-Smith ha reconstruido la verdadera historia del prócer estadounidense, revelando los temibles secretos tras la Guerra Civil y arrojando luz sobre el papel de los vampiros en el nacimiento y desarrollo de Estados Unidos, así como el momento en que esas terroríficas criaturas casi acabaron con el país.
Opinión:
Antes de leer este libro solo conocía a su autor de oídas, gracias a sus libros «Cómo sobrevivir a una película de terror» y «Orgullo, prejuicio y zombis», aunque nunca había leído nada suyo y este libro lo leí porque me enteré de que iban a convertirlo en película (sí, lo reconozco, no es la primera vez que me pasa, ya me sucedió con «Los juegos del hambre» y con «Juego de tronos»).
Para mi, Abraham Lincoln era famoso por haber promulgado la proclamación de emancipación de los esclavos negros en 1862, por haber pronunciado uno de los discursos más recordados de la historia el 19 de noviembre de 1863 en Gettysburg (me tocó estudiarlo en el instituto en clase de inglés) y por haber muerto asesinado en 1865 cuando asistía a una representación teatral.
Lo que nunca hubiese pensado es que el bueno de Abe fue cazador de vampiros antes de convertirse en presidente de los Estados Unidos y que la Guerra de Secesión fue realmente un intento de los vampiros por hacerse con el control del país.
Esa es la historia que nos cuenta Seth Grahame-Smith en este libro, consiguiendo una ficción histórica bastante lograda ya que logra hilvanar la vida de real de Abraham Lincoln con su aventura vampiresca de un modo natural y fluido, sin situaciones forzadas ni hechos metidos con calzador.
Probablemente el libro no supere el escrutinio de alguien que conozca en profundidad la vida de uno de los presidentes americanos más conocidos, pero en mi caso he de reconocer que encaja perfectamente con los datos que conozco de su vida (y con los que he podido encontrar tras una rápida búsqueda por internet).
El libro en si no es ninguna maravilla; está escrito con un estilo facilón, que se deja leer pero que no encandila. Grahame-Smith no comete los típicos errores de escritor novato -ya que no lo es- pero sí que emplea algún que otro truco de escritor del montón, como finalizar alguna de las tramas que va abriendo mediante el antiguo método de dejar de hablar de ellas y conseguir que caigan en el olvido. Los personajes son, por así decirlo, monodimensionales, sin ninguna profundidad más allá que el papel que les toca representar.
Pese a todo ello, el libro tiene un par de cosas muy buenas; la primera es que el ritmo no decae en ningún momento y la segunda es que me leí el libro este verano en la cafetería de un hotel de Lugo, y no solo consiguió entretenerme y llenar los ratos muertos sino que en más de una ocasión hizo que alargara el rato que pasaba tomando café con tal de leer un poco más.
Para mi, Abraham Lincoln era famoso por haber promulgado la proclamación de emancipación de los esclavos negros en 1862, por haber pronunciado uno de los discursos más recordados de la historia el 19 de noviembre de 1863 en Gettysburg (me tocó estudiarlo en el instituto en clase de inglés) y por haber muerto asesinado en 1865 cuando asistía a una representación teatral.
Lo que nunca hubiese pensado es que el bueno de Abe fue cazador de vampiros antes de convertirse en presidente de los Estados Unidos y que la Guerra de Secesión fue realmente un intento de los vampiros por hacerse con el control del país.
Esa es la historia que nos cuenta Seth Grahame-Smith en este libro, consiguiendo una ficción histórica bastante lograda ya que logra hilvanar la vida de real de Abraham Lincoln con su aventura vampiresca de un modo natural y fluido, sin situaciones forzadas ni hechos metidos con calzador.
Probablemente el libro no supere el escrutinio de alguien que conozca en profundidad la vida de uno de los presidentes americanos más conocidos, pero en mi caso he de reconocer que encaja perfectamente con los datos que conozco de su vida (y con los que he podido encontrar tras una rápida búsqueda por internet).
El libro en si no es ninguna maravilla; está escrito con un estilo facilón, que se deja leer pero que no encandila. Grahame-Smith no comete los típicos errores de escritor novato -ya que no lo es- pero sí que emplea algún que otro truco de escritor del montón, como finalizar alguna de las tramas que va abriendo mediante el antiguo método de dejar de hablar de ellas y conseguir que caigan en el olvido. Los personajes son, por así decirlo, monodimensionales, sin ninguna profundidad más allá que el papel que les toca representar.
Pese a todo ello, el libro tiene un par de cosas muy buenas; la primera es que el ritmo no decae en ningún momento y la segunda es que me leí el libro este verano en la cafetería de un hotel de Lugo, y no solo consiguió entretenerme y llenar los ratos muertos sino que en más de una ocasión hizo que alargara el rato que pasaba tomando café con tal de leer un poco más.
Valoración: Entretiene. Tres estrellas.
Autor: Manel Loureiro
Opinión:
Género: Terror (Zombis)
Serie: Tercer libro de la serie «Apocalipsis Z»
Serie: Tercer libro de la serie «Apocalipsis Z»
Publicado en: 2011
Sinopsis: Tres supervivientes han logrado salir con vida de unas Islas Canarias arrasadas por los No Muertos. ¿Qué más deberán superar para conseguir sobrevivir en un mundo bajo la amenaza de los zombis?.
Cuando los tres supervivientes creían estar a punto de perecer en mitad del océano, son rescatados por uno de los últimos grupos organizados que quedan sobre la Tierra. Obligados a acompañar a sus salvadores, llegan a una zona donde todo el mundo actúa como si el Apocalipsis jamás se hubiese desatado, pero pronto se dan cuenta de que algo siniestro se oculta bajo ese paraíso.
Mientras tanto, a muchos kilómetros de allí, el único país que ha sobrevivido al Apocalipsis empieza a mover ficha para hacerse con el control del planeta.
Atrapados en un torbellino de ambiciones, grupos enfrentados, castas y religiones que luchan por la supremacía, pero siempre rodeados por un océano de No Muertos, nuestros protagonistas tratarán de hacer lo que mejor saben: sobrevivir.
Cuando los tres supervivientes creían estar a punto de perecer en mitad del océano, son rescatados por uno de los últimos grupos organizados que quedan sobre la Tierra. Obligados a acompañar a sus salvadores, llegan a una zona donde todo el mundo actúa como si el Apocalipsis jamás se hubiese desatado, pero pronto se dan cuenta de que algo siniestro se oculta bajo ese paraíso.
Mientras tanto, a muchos kilómetros de allí, el único país que ha sobrevivido al Apocalipsis empieza a mover ficha para hacerse con el control del planeta.
Atrapados en un torbellino de ambiciones, grupos enfrentados, castas y religiones que luchan por la supremacía, pero siempre rodeados por un océano de No Muertos, nuestros protagonistas tratarán de hacer lo que mejor saben: sobrevivir.
Opinión:
Con «La ira de los justos» concluye la trilogía de Manel Loureiro «Apocalipsis Z». Antes de empezar a hablar del libro recapitulemos un poco (si no has leído los dos primeros libros te recomiendo que no pulses en el enlace que hay aquí debajo).
RESUMEN DE LOS DOS PRIMEROS LIBROS
«La ira de los justos» comienza con nuestros tres protagonistas a bordo de un velero y en medio de un huracán. Cuando todo parece perdido y su muerte parece inminente son rescatados por un super-petrolero, el Ithaca.
El barco pertenece a la «República Cristiana de Gulfport, Mississipi», comunidad liderada por el enigmático reverendo Greene, y está cruzando el atlántico para llegar a una refinería de petroleo de Guinea Ecuatorial, llenar los depósitos y volver a Gulfport.
Cuando regresan a los Estados Unidos, nuestros protagonistas descubren que la «República Cristiana de Gulfport, Mississipi» no es más que una pequeña ciudad rodeada por un muro de hormigón de tres metros de alto y gobernada por un grupo de racistas que haría palidecer a la Sudáfrica del apartheid.
Los blancos, preferiblemente anglosajones y protestantes, rigen los designios de la comunidad y han reducido al resto de etnias, los llamados ilotas en clara alusión a sus homólogos espartanos, a un estado de cuasi esclavitud.
Muy lejos de allí, la única nación de la tierra que ha sobrevivido a los zombis prácticamente intacta, Corea del Norte, ha descubierto la existencia de Gulfport y su acceso a una fuente de petroleo. Necesitados de hacerse con esas reservas, los líderes norcoreanos deciden enviar a Mississipi a un grupo de soldados de élite con la misión de averiguar la localización exacta de la fuente de combustible.
Pero como dijo Paco Umbral, «yo he venido a hablar de mi libro», así que voy a hacerle caso y hablaré un poco sobre el libro. En la reseña que hice de «Los días oscuros» ya comenté que el nivel había bajado respecto a la primera novela; en esta tercera entrega el nivel no mejora.
Los personajes siguen siendo planos, sin ninguna profundidad y con unas reacciones fuera de toda lógica, especialmente en el caso de Lucía.
La trama sigue una línea esperable que nos conduce inexorablemente a un enfrentamiento a cuatro bandas, a saber: ilotas, partidarios del reverendo Greene, norcoreanos y zombis. Desde la mitad de la novela se adivina que los cuatro grupos van a enfrentarse al mismo tiempo y en el mismo lugar, luchando todos contra todos.
La lucha final, al menos, es trepidante, demostrando Manel Loureiro que lo que mejor domina es la acción. La tensión va aumentando por momentos, llegando a un climax que nos hace preguntarnos cómo van a salir los protagonistas del embrollo en el que se encuentran. Es en ese momento, en el que te estás preguntando si el libro realmente habrá valido la pena, cuando Loureiro hace lo peor que podía hacer, se saca un as de la manga para solventar la situación (más que un as se saca una baraja entera).
SI TE PUEDE LA CURIOSIDAD HAZ CLIK AQUÍ PARA SABER A QUÉ ME REFIERO
CAPÍTULO 56
Pontevedra, España
Seis años más tarde
RESUMEN DE LOS DOS PRIMEROS LIBROS
«La ira de los justos» comienza con nuestros tres protagonistas a bordo de un velero y en medio de un huracán. Cuando todo parece perdido y su muerte parece inminente son rescatados por un super-petrolero, el Ithaca.
El barco pertenece a la «República Cristiana de Gulfport, Mississipi», comunidad liderada por el enigmático reverendo Greene, y está cruzando el atlántico para llegar a una refinería de petroleo de Guinea Ecuatorial, llenar los depósitos y volver a Gulfport.
Cuando regresan a los Estados Unidos, nuestros protagonistas descubren que la «República Cristiana de Gulfport, Mississipi» no es más que una pequeña ciudad rodeada por un muro de hormigón de tres metros de alto y gobernada por un grupo de racistas que haría palidecer a la Sudáfrica del apartheid.
Los blancos, preferiblemente anglosajones y protestantes, rigen los designios de la comunidad y han reducido al resto de etnias, los llamados ilotas en clara alusión a sus homólogos espartanos, a un estado de cuasi esclavitud.
Muy lejos de allí, la única nación de la tierra que ha sobrevivido a los zombis prácticamente intacta, Corea del Norte, ha descubierto la existencia de Gulfport y su acceso a una fuente de petroleo. Necesitados de hacerse con esas reservas, los líderes norcoreanos deciden enviar a Mississipi a un grupo de soldados de élite con la misión de averiguar la localización exacta de la fuente de combustible.
Pero como dijo Paco Umbral, «yo he venido a hablar de mi libro», así que voy a hacerle caso y hablaré un poco sobre el libro. En la reseña que hice de «Los días oscuros» ya comenté que el nivel había bajado respecto a la primera novela; en esta tercera entrega el nivel no mejora.
Los personajes siguen siendo planos, sin ninguna profundidad y con unas reacciones fuera de toda lógica, especialmente en el caso de Lucía.
La trama sigue una línea esperable que nos conduce inexorablemente a un enfrentamiento a cuatro bandas, a saber: ilotas, partidarios del reverendo Greene, norcoreanos y zombis. Desde la mitad de la novela se adivina que los cuatro grupos van a enfrentarse al mismo tiempo y en el mismo lugar, luchando todos contra todos.
La lucha final, al menos, es trepidante, demostrando Manel Loureiro que lo que mejor domina es la acción. La tensión va aumentando por momentos, llegando a un climax que nos hace preguntarnos cómo van a salir los protagonistas del embrollo en el que se encuentran. Es en ese momento, en el que te estás preguntando si el libro realmente habrá valido la pena, cuando Loureiro hace lo peor que podía hacer, se saca un as de la manga para solventar la situación (más que un as se saca una baraja entera).
SI TE PUEDE LA CURIOSIDAD HAZ CLIK AQUÍ PARA SABER A QUÉ ME REFIERO
El capítulo 55 finaliza con nuestros protagonistas en medio de un fuego cruzado entre norcoreanos, ilotas y partidarios de Greene, mientras una bola de fuego ha destruido el puerto de Gulfport, las llamas consumen media ciudad y los zombis están a punto de entrar en la ciudad a través de las brechas que se han abierto en el muro de hormigón.
CAPÍTULO 56
Pontevedra, España
Seis años más tarde
Autor: Stephen King
Género: Policíaco
Publicado en: 2005
Título original: The Colorado Kid
Sinopsis: En una isla de las costas de Maine, un hombre es encontrado muerto. No hay identificación de su cuerpo. Solo el esforzado trabajo de un par de periodistas locales y de un graduado en medicina forense logra descubrir algunas pistas para, después de un año, saber quién es el muerto. Pero es aquí donde comienza el misterio. Porque cuanto más descubren del hombre y de la extrañas circunstancias de su muerte, menos comprenden. ¿Se trata de un crimen imposible? ¿O algo aún más extraño…?
Opinión:
El Weekly Islander es un pequeño periódico de la pequeña isla de Moose-Lookit, situada frente a las costas de Maine. Todo el personal del Weekly Islander se reduce a Vince Teague, un veterano periodista de más de sesenta años, y a Dave Bowie, con edad más que suficiente para ser el padre de Vince. Durante los últimos tres meses han tenido compañía, Stephannie McCann, una becaria de Ohio que está haciendo con ellos las prácticas de la carrera de periodismo.
Por circunstancias de la vida, una tarde acaban los tres hablando sobre misterios y crímenes sin resolver de la localidad. Es entonces cuando los dos veteranos periodistas deciden contarle a Steffie la historia de Colorado Kid.
Veinticinco años atrás, dos adolescentes de la localidad encontraron un cadáver en la playa. No llevaba documentación encima y nadie en toda la isla sabía quién era; en su garganta encontraron un trozo de filete de ternera masticado que le obstruía las vías respiratorias. Tras la autopsia, el forense dictaminó que había muerto por una embolia provocada por el atragantamiento o por un atragantamiento producido por la embolia, el orden en que habían sucedido las dos cosas no estaba claro; lo que si estaba claro es que la muerte se debió a causas naturales.
Entonces ¿dónde reside el misterio?. Los dos periodistas le explican a Steffie que el verdadero misterio no era la causa de la muerte sino quién era el muerto y qué hacía allí.
La respuesta a la primera pregunta llegó año y medio después; eso dejaba un único misterio por resolver ¿cuál era el motivo que había llevado a Colorado Kid a la playa donde encontró la muerte?.
Hay una cosa que no debemos olvidar, es una obra de Stephen King, y aunque no se encuadre dentro del género de terror, sus novelas siempre tienen un toque argumental diferente y este libro no es una excepción.
Lo habitual en un libro de misterio es que te planteen el misterio al principio del libro y se dediquen el resto de las páginas a resolverlo. En este caso no; en «Colorado Kid» Stephen King nos dice que nos va a contar un misterio y lo que hace es contarnos algo perfectamente explicable -un hombre muere atragantado en una playa, comiéndose un bocadillo mientras mira la puesta de sol- y únicamente cuando vamos hurgando en la historia somos capaces de comprender el verdadero misterio.
En poco más de cien páginas, Stephen King realiza un estudio bastante profundo sobre la naturaleza del misterio, concluyendo que el verdadero origen de muchos misterios reside en la necesidad que el ser humano tiene de encontrar una explicación lógica a todo los que le acaece, no pudiendo asumir que en ocasiones hay hechos que no podemos explicar simplemente porque no disponemos de los datos necesarios ni de la posibilidad de descubrirlos. Cuando eso nos sucede nuestra mente determina que estamos ante un misterio.
Por circunstancias de la vida, una tarde acaban los tres hablando sobre misterios y crímenes sin resolver de la localidad. Es entonces cuando los dos veteranos periodistas deciden contarle a Steffie la historia de Colorado Kid.
Veinticinco años atrás, dos adolescentes de la localidad encontraron un cadáver en la playa. No llevaba documentación encima y nadie en toda la isla sabía quién era; en su garganta encontraron un trozo de filete de ternera masticado que le obstruía las vías respiratorias. Tras la autopsia, el forense dictaminó que había muerto por una embolia provocada por el atragantamiento o por un atragantamiento producido por la embolia, el orden en que habían sucedido las dos cosas no estaba claro; lo que si estaba claro es que la muerte se debió a causas naturales.
Entonces ¿dónde reside el misterio?. Los dos periodistas le explican a Steffie que el verdadero misterio no era la causa de la muerte sino quién era el muerto y qué hacía allí.
La respuesta a la primera pregunta llegó año y medio después; eso dejaba un único misterio por resolver ¿cuál era el motivo que había llevado a Colorado Kid a la playa donde encontró la muerte?.
Hay una cosa que no debemos olvidar, es una obra de Stephen King, y aunque no se encuadre dentro del género de terror, sus novelas siempre tienen un toque argumental diferente y este libro no es una excepción.
Lo habitual en un libro de misterio es que te planteen el misterio al principio del libro y se dediquen el resto de las páginas a resolverlo. En este caso no; en «Colorado Kid» Stephen King nos dice que nos va a contar un misterio y lo que hace es contarnos algo perfectamente explicable -un hombre muere atragantado en una playa, comiéndose un bocadillo mientras mira la puesta de sol- y únicamente cuando vamos hurgando en la historia somos capaces de comprender el verdadero misterio.
En poco más de cien páginas, Stephen King realiza un estudio bastante profundo sobre la naturaleza del misterio, concluyendo que el verdadero origen de muchos misterios reside en la necesidad que el ser humano tiene de encontrar una explicación lógica a todo los que le acaece, no pudiendo asumir que en ocasiones hay hechos que no podemos explicar simplemente porque no disponemos de los datos necesarios ni de la posibilidad de descubrirlos. Cuando eso nos sucede nuestra mente determina que estamos ante un misterio.
Valoración: Cuatro estrellas.
Más libros del autor:
Autor: Stephen King
Opinión:
No lo he leído todo de King, pero casi. Salvo contadas excepciones (es humano, este don Stephen, muy humano), soy de la opinión de que sus obras son buenas o muy buenas, y varias de ellas excelentes, brillantes, únicas. ¿A quién se le ocurriría una saga como La Torre Oscura? Sólo a King, para deleite de seguidores y disgusto de detractores.
Esta 22/11/63 es redonda. Es completa. Entretenida. Mucho. De las buenas de King, y eso es decir muy buena.

Género: Ciencia ficción
Publicado en: 2011
Título original: 22/11/63
Sinopsis: El 22 de noviembre de 1963 tres disparos resonaron en Dallas. Murió el presidente Kennedy, y el mundo cambió. ¿Qué harías tú si pudieras impedirlo?.
Todo empieza con Jake Epping, profesor de inglés en el instituto de Lisbon Falls, Maine, que se gana un sueldo extra con clases nocturnas para adultos. Un día les pide a sus estudiantes que escriban sobre un acontecimiento que les haya cambiado la vida, y una de estas redacciones le impactará profundamente: la historia cruenta de una noche de hace cincuenta años cuando el padre de Harry Dunning volvió a casa para matar a su madre, hermano y hermana con un martillo. Al leer esta redacción algo cambia en Jake; su vida, igual que aquel día en Dallas de 1963, cambia por completo en tan solo un instante. Poco después su amigo Al, propietario de un diner en su barrio, le descubre un secreto: en el almacén hay una puerta que conduce al pasado, a un día en particular del año 1958. Y Al le pide a Jake que le ayude con una misión que le obsesiona: impedir el asesinato de Kennedy. Y así comienza la nueva vida de Jake como George Amberson, en un mundo muy diferente.
Todo empieza con Jake Epping, profesor de inglés en el instituto de Lisbon Falls, Maine, que se gana un sueldo extra con clases nocturnas para adultos. Un día les pide a sus estudiantes que escriban sobre un acontecimiento que les haya cambiado la vida, y una de estas redacciones le impactará profundamente: la historia cruenta de una noche de hace cincuenta años cuando el padre de Harry Dunning volvió a casa para matar a su madre, hermano y hermana con un martillo. Al leer esta redacción algo cambia en Jake; su vida, igual que aquel día en Dallas de 1963, cambia por completo en tan solo un instante. Poco después su amigo Al, propietario de un diner en su barrio, le descubre un secreto: en el almacén hay una puerta que conduce al pasado, a un día en particular del año 1958. Y Al le pide a Jake que le ayude con una misión que le obsesiona: impedir el asesinato de Kennedy. Y así comienza la nueva vida de Jake como George Amberson, en un mundo muy diferente.
Opinión:
He de admitir que mi devoción por King viene de lejos. Recuerdo una época de mi vida (vaya, eso suena un tanto decadente, ¿no te parece?), siendo un adolescente, en la que una alcantarilla por la noche era una siniestra invitación a visitar rincones de mi mente habitados por un miedo irracional y la sola imagen de un payaso con su redonda nariz y sus zapatones resultaba aterradora. Los barrens parecían existir de verdad, detrás de mi casa, y era mejor no visitarlos.
No lo he leído todo de King, pero casi. Salvo contadas excepciones (es humano, este don Stephen, muy humano), soy de la opinión de que sus obras son buenas o muy buenas, y varias de ellas excelentes, brillantes, únicas. ¿A quién se le ocurriría una saga como La Torre Oscura? Sólo a King, para deleite de seguidores y disgusto de detractores.
Esta 22/11/63 es redonda. Es completa. Entretenida. Mucho. De las buenas de King, y eso es decir muy buena.
Reconozco que la empecé con ciertas dudas. Parecía saber demasiado de la historia antes de empezarla. Oh, otro viaje en el tiempo. Oh, Kennedy. Vaya, esta ya me la sé. Falso. El señor Stephen me la ha vuelto a pegar. Y eso me encanta. No te dejes engañar, querido lector, 22/11/63 no trata de un viaje en el tiempo para intentar evitar el asesinato de Kennedy. Bueno, sí. Pero no. Es cierto, hay un viaje en el tiempo, tema trillado, escrito y reescrito, cinematografiado, seriado… pero cuando King lo consigue –y en esta lo consigue, te lo aseguro- todo cambia. Llega incluso a convertir el Tiempo en un personaje con vida y criterio propio.
Hay historias dentro de la historia, hay una relación personal especial e intensa, hay amor, hay traición y egoísmo, guiños a otros relatos, hay nostalgia del pasado. Hay muchas cosas. Terminaré diciendo que el señor King, don Stephen, arranca un poco frío tal vez, pero consigue meterte en calor bien pronto. Añadiré que va un paso por delante en todo momento, que hace que no quieras dejar de leer y que te sorprende. Mucho.
by melanogaster
Valoración: Cuatro estrellas.
Más libros del autor:
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Autor: Anónimo
Opinión:
Género: Thriller paranormal
Serie: Primer libro de la serie Kid Bourbon
Serie: Primer libro de la serie Kid Bourbon
Publicado en: 2006
Título original: The Book with No Name
Sinopsis: Querido lector,
Durante siglos una librería perdida en el mundo ha escondido un secreto. En sus estantes hay un misterioso libro sin nombre ni autor. Quien lo lee… acaba muerto. ¡Sólo las almas puras pueden ver las páginas de este libro! Ahora es tu turno. Cada página que pases, cada capítulo que leas, te acercará al final.
Vendrá la oscuridad, y con ella grandes males. Pero tranquilo, no estás solo. La amnésica y sexy Jessica, el boxeador Rodeo Rex, el criminal Santino, dos monjes karatekas, un asesino vestido de Elvis Presley, dos policías despistados y muchos delincuentes te acompañarán por las violentas calles de Santa Mondega. Pronto, un eclipse solar sumirá a la ciudad en la oscuridad más absoluta… Dicen que Kid Bourbon ha vuelto y que busca una misteriosa piedra. ¡Prepárate para el baño de sangre!
Durante siglos una librería perdida en el mundo ha escondido un secreto. En sus estantes hay un misterioso libro sin nombre ni autor. Quien lo lee… acaba muerto. ¡Sólo las almas puras pueden ver las páginas de este libro! Ahora es tu turno. Cada página que pases, cada capítulo que leas, te acercará al final.
Vendrá la oscuridad, y con ella grandes males. Pero tranquilo, no estás solo. La amnésica y sexy Jessica, el boxeador Rodeo Rex, el criminal Santino, dos monjes karatekas, un asesino vestido de Elvis Presley, dos policías despistados y muchos delincuentes te acompañarán por las violentas calles de Santa Mondega. Pronto, un eclipse solar sumirá a la ciudad en la oscuridad más absoluta… Dicen que Kid Bourbon ha vuelto y que busca una misteriosa piedra. ¡Prepárate para el baño de sangre!
Opinión:
No voy a perder mucho tiempo con este libro, ya he perdido bastante leyéndolo como para malgastarlo más escribiendo sobre él.
El libro es malo, probablemente de lo peor que he leído en mis más de treinta años como lector.
Imagina una película de Robert Rodríguez, a ser posible de esas en las que solo hay tiros y sangre; si te imaginas «Abierto hasta el amanecer» mucho mejor así ya tenemos a los vampiros incorporados, pero también sirven «El mariachi» o «Machete». Piensa ahora en cómo debe ser el guión de cualquiera de esas películas.
A ese guión debes quitarle cualquier diálogo ingenioso y cualquier rasgo de profundidad en cualquiera de los personajes. Añade, además de los vampiros de turno, algún hombre lobo, un Señor Oscuro, un agente Mulder en negro y una joya con poderes mágicos. Ponle mil guiños a películas de los ochenta en adelante, guiños que explicarás uno a uno por si alguien no los ha pillado. Ambiéntala en un pueblo cuya ubicación no aparezca en los mapas y en el que cada cinco años hay un eclipse de sol.
Una vez lo tengas, dáselo a tu sobrino de quince años, o al hijo adolescente de tu vecino del cuarto, y pídele que lo reescriba.
Cuando te lo haya devuelto toma el manuscrito y se lo das a Homer Simpson para que introduzca los cambios que crea oportunos.
Si al resultado le quitas cualquier idea que te hayas hecho al leer esta reseña de que el libro puede ser mínimamente interesante (si te ha pasado puedo asegurarte que no era mi intención) entonces tendrás en tus manos «El libro sin nombre».
El libro es malo, probablemente de lo peor que he leído en mis más de treinta años como lector.
Imagina una película de Robert Rodríguez, a ser posible de esas en las que solo hay tiros y sangre; si te imaginas «Abierto hasta el amanecer» mucho mejor así ya tenemos a los vampiros incorporados, pero también sirven «El mariachi» o «Machete». Piensa ahora en cómo debe ser el guión de cualquiera de esas películas.
A ese guión debes quitarle cualquier diálogo ingenioso y cualquier rasgo de profundidad en cualquiera de los personajes. Añade, además de los vampiros de turno, algún hombre lobo, un Señor Oscuro, un agente Mulder en negro y una joya con poderes mágicos. Ponle mil guiños a películas de los ochenta en adelante, guiños que explicarás uno a uno por si alguien no los ha pillado. Ambiéntala en un pueblo cuya ubicación no aparezca en los mapas y en el que cada cinco años hay un eclipse de sol.
Una vez lo tengas, dáselo a tu sobrino de quince años, o al hijo adolescente de tu vecino del cuarto, y pídele que lo reescriba.
Cuando te lo haya devuelto toma el manuscrito y se lo das a Homer Simpson para que introduzca los cambios que crea oportunos.
Si al resultado le quitas cualquier idea que te hayas hecho al leer esta reseña de que el libro puede ser mínimamente interesante (si te ha pasado puedo asegurarte que no era mi intención) entonces tendrás en tus manos «El libro sin nombre».



















Su aporte extra de electricidad le permite pasar las primeras semanas encerrado en su casa, con la única compañía de su gato Lúculo y de un vecino. Al principio todo parece ir bien, pero el vecino comete una imprudencia y acaba engrosando las filas de los zombis. Este hecho acaba por convencer a Manel de que debe buscar una salida a su situación ya que seguro que quedan grupos de supervivientes en los que poder integrarse, así que se enfunda su traje de submarinismo, coge a Lúculo y su fusil de pesca submarina y sale en busca de un lugar mejor.
Ese lugar mejor resulta ser Vigo, donde se encuentra con Viktor Pritchenko, un ucraniano contratado por la Xunta como piloto de una brigada contra incendios. Después de mil peripecias por la ciudad, incluida una explosión que hiere a Viktor en la mano, acaban en un hospital buscando algo con lo que curar la maltrecha mano del ucraniano.
Es en ese lugar donde se encuentran con otras dos supervivientes, Sor Cecilia, una monja cincuentona que había pasado los últimos quince años de su vida de misionera en un hospital de Kenia y que los avatares del destino habían hecho que se encontrase en Vigo cuando se desató la pandemia zombi, y Lucía, una lolita de de diecisiete años que ha perdido a su familia y que acaba refugiándose en el hospital.
Nuestro grupo de supervivientes pasa tres plácidos meses en el hospital e inevitablemente surge el amor. Si queréis saber quienes conforman la parejita feliz tendréis que leer el primer libro, solo os diré que desde es momento habrá un abogado asalta-cunas suelto.
Todo parece ir bien cuando se desata un incendio forestal que avanza descontrolado hacia el hospital. La única solución es huir pero ¿a dónde? después de mucho pensar deciden que lo más seguro es trasladarse a una isla y entre las cercanas islas Baleares y las lejanas islas Canarias se deciden por estas últimas ya que allí es dónde se trasladó tanto el gobierno como la familia real.
Como tienen un piloto de helicópteros entre ellos el modo de llegar hasta allí es simple, hacerse con un helicóptero, cargarlo de combustible y volar.
Contra todo pronóstico consiguen llegar al aeropuerto de Arrecife, en Lanzarote, donde son rescatados por un helicóptero del ejército argentino y trasladados a Tenerife.
Nada más llegar allí las cosas empiezan a ir de mal en peor. Primero son puestos en cuarentena por los soldados. Cuando están a punto de finalizar el periodo de observación, un soldado borracho intenta abusar de Lucía, Sor Cecilia se interpone y acaba en estado de coma con la cabeza machacada a porrazos; morirá unas semanas después sin llegar a despertar del coma. Para colmo de desgracias Basilio, el soldado borracho, consigue que acusen a Viktor de la agresión y aunque Lucía no hace más que repetir que él es inocente y que el agresor está libre, nadie le hace caso.
Poco después Manel y Viktor deben ofrecerse voluntarios para encabezar una expedición al hospital de La Paz, en Madrid, en busca de medicamentos; esa es la única opción que tienen para que el rubio ucraniano se libre del juicio por agresión.
Poco después de llegar a Madrid, tras haber pasado todo tipo de penalidades en el hospital, descubren cual es la situación real; la «apacible» isla de Tenerife se encuentra inmersa en una guerra civil. En un bando se encuentran los monárquicos partidarios de Felipe Juan Froilán, único superviviente de la familia real, y acantonados en Gran Canaria. En el otro bando están los republicanos, acantonados en Tenerife y partidarios de ellos mismos.
Nuestros amigos consiguen volver a Tenerife y tras reunirse con Lucía, que también ha pasado lo suyo mientras Manel y Viktor se encontraban en la península, y enterarse de la muerte de Sor Cecilia, deciden que lo más seguro es abandonar la isla. Consiguen robar un velero, se hacen a la mar y...